VÍDEO COMPLETO DE LOS ACTOS CELEBRADOS EN LA PUERTA DEL SOL DE MADRID CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL - MUNDIAL - DE LAS ENFERMEDADES DE SENSIBILIZACIÓN CENTRAL...
Como culminación de las CONCENTRACIONES PROVINCIALES y festejando el DÍA MUNDIAL DE LAS ENFERMEDADES DE SENSIBILIZACIÓN CENTRAL un año mas os hemos convocado y nos habéis vuelto a sorprender multiplicando vuestra presencia, que años tras año crece mas y mas, os damos las gracias a los que habéis podido VENIR y a los que no les ha sido posible asistir.
Nuestros teléfonos quedaron bloqueados por tanto mensaje de aliento y apoyo, desde distintas Asociaciones y desde las diferentes provincias de España que se sumaban a la vez que nosotros, una vez mas la sorpresa ha sido genial.
APROXIMADAMENTE MEDIO MILLAR DE PERSONAS ENTRE ENFERMOS Y GENTE SOLIDARIA CALCULA HABÍA EN EL ACTO SOLIDARIO, ESTOS DATOS SON TOMADOS POR EL NUMERO DE SILLAS Y RECUENTO APROXIMADO DE NUESTROS COMPAÑEROS COLABORADORES
Como prometimos HEMOS GRITADO POR VOSOTR@S COMPAÑER@S ...... hasta el desfallecimiento, habéis estado con todos nosotros.
Una vez mas la categoría humana nos ha EMOCIONADO
12 de mayo: Día Internacional de la Fibromialgia y de la Fatiga
Crónica
La fibromialgia hace referencia a un grupo de síntomas y signos, dentro de los cuales el más reconocido es la presencia de dolor diseminado y/o dolor a la presión en determinadas zonas del cuerpo. Se caracteriza fundamentalmente por dolor persistente, fatiga extrema, rigidez muscular, así como por otros síntomas como dificultad para dormir, rigidez matutina, dolor de cabeza, mareos, calambres o problemas de memoria que impiden el funcionamiento normal de las personas que lo sufren. La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que la fibromialgia podría afectar a un 2-3% de la población española y a un 3-6% de las mujeres jóvenes, ya que ocurre más en mujeres que en hombres y, mayoritariamente, la edad de inicio se sitúa entre los 20 y los 50 años.
A pesar de que tradicionalmente la fibromialgia se consideraba un trastorno musculoesquelético o neuropsiquiátrico, las investigaciones neurofisiológicas y, sobre todo, de imagen cerebral realizadas en los últimos años, han puesto de manifiesto cambios funcionales en el sistema nervioso central en estos pacientes. Por esa razón, cada vez es más común que estas patologías comiencen a ser derivadas a los servicios de Neurología, lo que ha llevado a la SEN no solo a dedicar una Jornada en su última Reunión Anual, sino a crear un Comité ad-hoc para el Estudio de la Fibromialgia que pueda ayudar en la búsqueda de tratamientos y abordaje de estas enfermedades.
“Aunque se haya determinado que el sistema nervioso central está relacionado con gran parte de los síntomas de la fibromialgia, su diagnóstico sigue siendo un tema controvertido ya que actualmente no existe ninguna prueba de laboratorio ni hallazgo radiológico específico para esta enfermedad”, explica el Dr. José Mª Gómez Argüelles, Coordinador del Comité ad-hoc para el Estudio de la Fibromialgia de la SEN. “Debido al desconocimiento de estas patologías y que muchos de los síntomas son comunes de otros trastornos, se estima que el 90% de los pacientes están sin diagnóstico, a pesar de que entre 10 y 20% de las consultas de reumatología lo son por fibromialgia y que para su diagnóstico sólo es necesario tener una historia de dolor generalizado de más de tres meses y experimentar dolor a la presión en 11 de 18 puntos específicos”.
Las causas por las que se desarrolla la fibromialgia tampoco están claras. Algunas investigaciones apuntan como desencadenantes al estrés, la ansiedad, depresión, traumatismos, poca calidad del sueño, infecciones, a cierta predisposición genética o a padecer una enfermedad reumática o neurológica previa. Aunque también puede aparecer sin ningún factor claramente identificable.
“Lo que sí está claro es que los pacientes con fibromialgia, tienen una peor función de sus capacidades físicas, pasan más días en la cama, pierden más días de trabajo -un 20% afirma no poder ir a trabajar nunca o sólo algunos días-, lo que supone un gran impacto familiar, social y laboral”, señala el Dr. José Mª Gómez Argüelles. El dolor que experimentan, que por lo general empeora con el frío, el estrés o el ejercicio físico intenso, y la fatiga extrema que está presente en todas las actividades que realizan los pacientes, hace que sus tareas cotidianas se vean claramente dificultadas. “Si bien el grado de afectación varía en cada paciente, se estima que el 48% de los pacientes de fibromialgia tienen una incapacidad moderada o severa y un 10% incapacidad muy severa”, comenta el Dr. José Mª Gómez Argüelles.
Hoy por hoy, no existe ningún tratamiento que permita curar la fibromialgia, pero sí aliviar el dolor y mejorar los problemas asociados, que son múltiples y variados. Una reciente encuesta realizada entre 100 pacientes indica que el 93% tienen problemas de insomnio, el 89% problemas de concentración, el 86% experimenta parestesias y el 80% cefaleas. Otros síntomas adicionales pueden ser incontinencia urinaria, dificultad de concentración y mala memoria, hipersensibilidad táctil, sequedad de boca y ojos, alteraciones en la visión o falta de coordinación motora.
“Debido a que cada paciente puede experimentar esta dolencia de muchas maneras y en distintos grados, el tratamiento tiene que ser muy individualizado y multidisciplinar. En todo caso, lo habitual es que se sustente en ejercicio de intensidad baja, sobre todo al principio, ya que estos pacientes toleran mal el esfuerzo físico; en psicoterapia, para aprender a utilizar técnicas de manejo del dolor; y en ciertos fármacos específicos para cada dolencia (como la cefalea asociada) ya que, por ejemplo, se sabe que los analgésicos no son eficaces de acuerdo a la fisiopatología de la fibromialgia, a pesar de que es costumbre de que sean el primer paso terapéutico”, concluye el Dr. José Mª Gómez Argüelles.
La fibromialgia hace referencia a un grupo de síntomas y signos, dentro de los cuales el más reconocido es la presencia de dolor diseminado y/o dolor a la presión en determinadas zonas del cuerpo. Se caracteriza fundamentalmente por dolor persistente, fatiga extrema, rigidez muscular, así como por otros síntomas como dificultad para dormir, rigidez matutina, dolor de cabeza, mareos, calambres o problemas de memoria que impiden el funcionamiento normal de las personas que lo sufren. La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que la fibromialgia podría afectar a un 2-3% de la población española y a un 3-6% de las mujeres jóvenes, ya que ocurre más en mujeres que en hombres y, mayoritariamente, la edad de inicio se sitúa entre los 20 y los 50 años.
A pesar de que tradicionalmente la fibromialgia se consideraba un trastorno musculoesquelético o neuropsiquiátrico, las investigaciones neurofisiológicas y, sobre todo, de imagen cerebral realizadas en los últimos años, han puesto de manifiesto cambios funcionales en el sistema nervioso central en estos pacientes. Por esa razón, cada vez es más común que estas patologías comiencen a ser derivadas a los servicios de Neurología, lo que ha llevado a la SEN no solo a dedicar una Jornada en su última Reunión Anual, sino a crear un Comité ad-hoc para el Estudio de la Fibromialgia que pueda ayudar en la búsqueda de tratamientos y abordaje de estas enfermedades.
“Aunque se haya determinado que el sistema nervioso central está relacionado con gran parte de los síntomas de la fibromialgia, su diagnóstico sigue siendo un tema controvertido ya que actualmente no existe ninguna prueba de laboratorio ni hallazgo radiológico específico para esta enfermedad”, explica el Dr. José Mª Gómez Argüelles, Coordinador del Comité ad-hoc para el Estudio de la Fibromialgia de la SEN. “Debido al desconocimiento de estas patologías y que muchos de los síntomas son comunes de otros trastornos, se estima que el 90% de los pacientes están sin diagnóstico, a pesar de que entre 10 y 20% de las consultas de reumatología lo son por fibromialgia y que para su diagnóstico sólo es necesario tener una historia de dolor generalizado de más de tres meses y experimentar dolor a la presión en 11 de 18 puntos específicos”.
Las causas por las que se desarrolla la fibromialgia tampoco están claras. Algunas investigaciones apuntan como desencadenantes al estrés, la ansiedad, depresión, traumatismos, poca calidad del sueño, infecciones, a cierta predisposición genética o a padecer una enfermedad reumática o neurológica previa. Aunque también puede aparecer sin ningún factor claramente identificable.
“Lo que sí está claro es que los pacientes con fibromialgia, tienen una peor función de sus capacidades físicas, pasan más días en la cama, pierden más días de trabajo -un 20% afirma no poder ir a trabajar nunca o sólo algunos días-, lo que supone un gran impacto familiar, social y laboral”, señala el Dr. José Mª Gómez Argüelles. El dolor que experimentan, que por lo general empeora con el frío, el estrés o el ejercicio físico intenso, y la fatiga extrema que está presente en todas las actividades que realizan los pacientes, hace que sus tareas cotidianas se vean claramente dificultadas. “Si bien el grado de afectación varía en cada paciente, se estima que el 48% de los pacientes de fibromialgia tienen una incapacidad moderada o severa y un 10% incapacidad muy severa”, comenta el Dr. José Mª Gómez Argüelles.
Hoy por hoy, no existe ningún tratamiento que permita curar la fibromialgia, pero sí aliviar el dolor y mejorar los problemas asociados, que son múltiples y variados. Una reciente encuesta realizada entre 100 pacientes indica que el 93% tienen problemas de insomnio, el 89% problemas de concentración, el 86% experimenta parestesias y el 80% cefaleas. Otros síntomas adicionales pueden ser incontinencia urinaria, dificultad de concentración y mala memoria, hipersensibilidad táctil, sequedad de boca y ojos, alteraciones en la visión o falta de coordinación motora.
“Debido a que cada paciente puede experimentar esta dolencia de muchas maneras y en distintos grados, el tratamiento tiene que ser muy individualizado y multidisciplinar. En todo caso, lo habitual es que se sustente en ejercicio de intensidad baja, sobre todo al principio, ya que estos pacientes toleran mal el esfuerzo físico; en psicoterapia, para aprender a utilizar técnicas de manejo del dolor; y en ciertos fármacos específicos para cada dolencia (como la cefalea asociada) ya que, por ejemplo, se sabe que los analgésicos no son eficaces de acuerdo a la fisiopatología de la fibromialgia, a pesar de que es costumbre de que sean el primer paso terapéutico”, concluye el Dr. José Mª Gómez Argüelles.
Manuel Martínez Lavín, reumatólogo del Instituto Nacional de Cardiología de México, Ciudad de México
«La frecuencia cardiaca discrimina a los pacientes con fibromialgia»
Por JORDI MONTANER
Última actualización: 26 de septiembre de 2007
Manuel
Martínez Lavín es reumatólogo en el Instituto Nacional de Cardiología de
MéxicoEs uno de los autores más citados en la bibliografía internacional con respecto a una enfermedad actual y poco conocida: la fibromialgia. Mexicano de origen y formado como reumatólogo en EE.UU., fue en este último país donde Martínez Lavín acuñó el término fibromialgia, junto al equipo de Philip S. Hench (Clínica Mayo, Rochester), refiriéndose a un reumatismo no articular detectado sobre todo en mujeres. De regreso a México, investigó con profusión la participación del sistema nervioso autónomo en la fisiopatología de la fibromialgia. Martínez Lavín visitó España hace escasas semanas, a propósito de un encuentro nacional de reumatología en Granada, y aprovechó para poner al día a los especialistas sobre «una enfermedad cada vez mejor caracterizada, que sigue guardando importantes misterios».
Usted es reumatólogo, pero se encuentra investigando el sistema nervioso en un instituto de cardiología. ¿Dónde ubicamos la enfermedad?
La fibromialgia es un trastorno muy común que afecta a cerca del 2% de la población general. Pensamos que se origina por un mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo, encargado de controlar la mayor parte de funciones fisiológicas que llevamos a cabo los animales. Lo hace, además, sin que experimentemos ningún control consciente, ajeno a nuestra propia voluntad, y de ahí su consideración de autónomo.
¿Podría explicármelo?
La presión arterial, la frecuencia del pulso cardiaco o el ritmo de la respiración son algunas de las funciones del sistema, que incluye una serie de nervios llamados simpáticos que operan a partir de la producción de adrenalina. Como contrapartida, el sistema autónomo dispone de otros nervios, los parasimpáticos, que actúan como antagonistas de la actividad simpática y regulan procesos que requieren cierta quietud, como el sueño o la digestión. Llegué a la conclusión de que la fibromialgia, una enfermedad de identificación reumatológica, guardaba mucha relación con la actividad de los nervios simpáticos (ámbito neurológico), cuya mejor caracterización consiste en la monitorización del ritmo cardiaco (cardiología).
Para complicar más las cosas la producción de adrenalina incumbe al ámbito de la psiquiatría.
En realidad, el sistema nervioso autónomo actúa como una 'interfaz' de la mente en el cuerpo. Consigue que muchas emociones de ternura, pánico, tristeza o ira se traduzcan en reacciones fisiológicas y causen temblores, movimientos bruscos, palidez, dilatación de las pupilas o taquicardia. En el laboratorio en que actualmente me encuentro trabajando he podido demostrar que un análisis pormenorizado de la variabilidad de la frecuencia cardiaca permite discriminar a los pacientes con fibromialgia de quienes no padecen esta enfermedad. Sin embargo, no es un reflejo consciente. Los pacientes con fibromialgia presentan una hiperactividad del sistema nervioso simpático más acusada durante las horas de sueño.
El síntoma más preocupante de la fibromialgia es el dolor.
En efecto, pero no el único. Aparecen con frecuencia hormigueos en las extremidades, trastornos abdominales, una necesidad obstinada de evacuar orina, ansiedad y depresión.
¿Es el reumatólogo el profesional más indicado para tratar la fibromialgia?
Soy de la opinión de que nos hallamos ante una enfermedad genuinamente neurológica. Sin embargo, el reumatólogo va a ser en numerosas ocasiones quien diagnostique la enfermedad a partir de un dolor muscular en las extremidades que tiene mucho en común con otras dolencias reumáticas.
Se impone un acometimiento multidisciplinario de la enfermedad.
Cuando el paciente desarrolla una actitud combativa y asume un deseo de mejorar aumenta enormemente su calidad de vida
Ciertamente. La fibromialgia es un paradigma de algo cada vez más cierto en medicina: todas las enfermedades crónicas poseen tanto un componente físico como mental, sobre todo aquellas enfermedades, como los reumatismos, en las que el dolor es un factor indisociable.
Cuando era pequeño y me negaba a ir a la escuela porque me dolían las tripas, me decían que era cuento y me obligaban a despabilar...
El dolor siempre será una sensación subjetiva y privada, pero los neurotransmisores del dolor aparecen en concentración muy elevada en el líquido cefalorraquídeo de las pacientes (puesto que casi siempre se trata de mujeres) con fibromialgia.
Entonces se puede demostrar.
Sí. Y por otro lado, la enfermedad empeora -y de qué manera- cuando no somos capaces de empatizar con la paciente. Ésta percibe que nadie la comprende, se sume en una actitud de amargura y desesperación y la enfermedad empeora. Por el contrario, cuando desarrolla una actitud combativa y asume un deseo de mejorar aumenta enormemente su calidad de vida.
Pero el dolor es difícil de lidiar.
La sensación de dolor suele subrayar que algo no anda bien en el organismo. Un cólico puede ser síntoma de un conflicto, pero el dolor neuropático se produce por una alteración intrínseca y específica de los nervios transmisores del dolor, que en el caso de la fibromialgia aparecen incesantemente irritados y transmiten un tipo de dolor que se acompaña de otras sensaciones desagradables: irritación, hormigueo e hipersensibilidad al tacto. Un simple abrazo o el uso de ropa muy ajustada pueden causar dolor al enfermo de fibromialgia.
¿Por qué vía interviene la adrenalina en el origen de este dolor neuropático?
En circunstancias normales, la adrenalina no está implicada en las reacciones de dolor. No obstante, se ha descrito que una liberación incontrolada de adrenalina puede acabar irritando los terminales nerviosos del dolor, de forma que se 'averían' de forma permanente.
¿Intervienen los genes?
La fibromialgia tiene un componente genético importante, como sucede por otra parte en la gran mayoría de las enfermedades reumáticas. En este sentido, los descendientes de afectados con fibromialgia podrían llegar a triplicar las posibilidades de padecer, en un futuro, la enfermedad. El equipo liderado por Vargas-Alcorcón ha llevado a cabo recientemente un estudio de distribución en porcentaje de haplotipos (constitución genética de un cromosoma individual) en pacientes con fibromialgia y controles sanos de España y Méjico. Curiosamente, los cuatro haplotipos identificados (ACCG, ATCA, GCGG y GTGA) están mucho más presentes en pacientes y controles españoles que en mexicanos. Ningún mexicano, por ejemplo, expresó en el estudio un haplotipo GTCA.
¿Cómo se trata a los pacientes?
Ante todo, con comprensión y sensibilidad. Clínicamente, deberemos centrarnos en un acometimiento integral, prodigando ejercicios físicos que disminuyan el tono simpático (son muy beneficiosas algunas técnicas orientales como el yoga o el tai-chi), desarrollando recursos de aurorrelajación y también vigilando las dietas que incorporen al organismo sustancias análogas a la adrenalina (hormonas de la carne o la leche).
En la actualidad no existe ningún tratamiento específicamente aprobado para la fibromialgia, aunque varios fármacos antidepresivos, anticonvulsivos, analgésicos e hipnóticos hayan demostrado en estudios preliminares una cierta eficacia para el control y la paliación de los diversos síntomas de esta enfermedad. Aún así, se calcula que sólo el 30% de los pacientes responde de forma satisfactoria a tales tratamientos.
¿Qué futuro aguarda a la enfermedad?
Seguimos inmersos en un duro trabajo por afianzar mejor el reconocimiento clínico de la enfermedad. Poco a poco vamos desgranando factores etiopatogénicos clave, como la presencia de un estado hiperadrenérgico, hiperactividad simpática, deterioro de la médula espinal e hiporreactividad. A la hora de tratar, los intentos de plasmar una terapia reduccionista han fallado. Son tan múltiples los síntomas que resulta imposible controlar la enfermedad por la vía sintomática; la ecuación de una pastilla para cada síntoma que aparezca no está dando buenos resultados.
¿Qué funciona mejor con estos pacientes?
Sé que uno no espera este tipo de comentarios por parte de un investigador clínico, pero la medicina llamada holística da resultados más satisfactorios que la galénica convencional. Se trata de armonizar el principal sistema adaptativo de estos enfermos, que es muy complejo, mediante terapia en grupo, terapia cognitivo-conductual, ejercicio aeróbicos, disciplinas orientales de relajación y ejercicios respiratorios.
MODULADORES DE NEUROTRANSMISIÓN
El
escepticismo de Manuel Martínez Lavín frente a los tratamientos farmacológicos
para la fibromialgia contrastó, en el encuentro de la Sociedad Española de
Reumatología (SER) de Granada, con el flamante anuncio de un nuevo grupo de
fármacos moduladores de la neurotransmisión cerebral. Estos fármacos han sido
ya sometidos a distintos ensayos clínicos y aguardan tan sólo un análisis de
resultados, para poder ser aprobados por las agencias internacionales del
medicamento con una indicación específica para el tratamiento de la
fibromialgia.Según el coordinador del Comité de Asuntos Científicos de la SER, Javier Rivera (Hospital Universitario Gregorio Marañón, Madrid), «se calcula que estos tratamientos estarán disponibles para los pacientes en uno o dos años, y supondrán un avance importante en el tratamiento actual de la enfermedad, ya que se calcula que un 60% de los enfermos podría responder adecuadamente». La fibromialgia no es precisamente una enfermedad menor, por poco conocida. Afecta a casi un millón de personas en España y se caracteriza por un dolor músculoesquelético generalizado y difícil de valorar, puesto que el paciente percibe como dolorosos estímulos que habitualmente no lo son.
Se acompaña asimismo de trastornos en el sueño, jaquecas y malestar general. En los últimos años se ha advertido un incremento importante de esta enfermedad entre la población, gracias a un perfeccionamiento de las técnicas diagnósticas, una mayor conciencia social de los pacientes y un estilo de vida cada vez más estresante, factor que contribuye al empeoramiento sintomático de la fibromialgia. La enfermedad se ha solapado muchas veces bajo un inexacto síndrome de la fatiga crónica, algo que ha despistado a médicos y pacientes, cuya vida laboral puede haber quedado resentida.
A lo largo de la historia más reciente, recuerda Rivera, ha habido médicos que han atribuido cuadros de fibromialgia a exageraciones motivadas por la vagancia y la apatía, lo que sólo ha contribuido a agravar los problemas psicológicos del enfermo. ¿Patria picaresca? Sólo el 11,5% de los españoles con fibromialgia tiene reconocida una incapacidad laboral, frente al 25% de otros países europeos de nuestro entorno. «Esto origina que muchos pacientes soliciten la baja por causa de otras enfermedades concomitantes, lo que desfigura la realidad epidemiológica de este trastorno».http://www.consumer.es/web/es/salud/investigacion_medica/2007/09/24/167217.php
Los pájaros de la mina - La película
Es un placer para mi poder poner en el blog el largometraje sobre la
Sensibilidad Química Múltiple.
Ya os he hablado en varias ocasiones sobre ella, aquí la tenéis,
espero os guste y le deis difusión para que se conozca la enfermedad,
Isabel
Jornada de Reumatología celebrada el día 7 de Mayo de 2012 en El Corte Inglés de Alicante...
Intervención de Chary Romero
Texto: Chary Romero y la colaboración de Altea SQM y Fibroamigosunidos.com

Se trata de un viejo fármaco que se está produciendo en una nueva forma. Este fármaco se encuentra actualmente en pruebas, y el fabricante espera que finalmente sea aprobado para el tratamiento de la fibromialgia.
Haciendo un poquito de historia, hasta 2007, no había medicamentos aprobados por la FDA para el tratamiento de la fibromialgia. En 2007, Lyrica (pregabalina) se convirtió en el primer medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento de la fibromialgia. Lyrica había sido previamente aprobado y comercializado para tratar el dolor en otras condiciones como neuropatía, epilepsia, etc. La FM comparte una serie de síntomas de la depresión, y se considera que un número de pacientes con FM experimentan depresión como una enfermedad coexistente. En 2008, Cymbalta (duloxetina) se convirtió en el segundo medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento de la FM.Cymbalta había sido previamente aprobado y comercializado para tratar la depresión. Savella(milnacipran) fue el tercer medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento de la FM, cuyo ingrediente activo (milnacipran) está aprobado en Europa para tratar la depresión. Como vemos, en su mayoría los fármacos aprobados para tratar la fibromialgia, abarcan los síntomas de depresión y dolor, mas no los trastornos de sueño.
Tonix, una compañía farmacéutica especializada en el desarrollo de terapias para los trastornos difíciles del sistema nervioso central, está desarrollando un fármaco como tratamiento para el síndrome de fibromialgia, y ya ha anunciado que se ha completado una primera fase de las pruebas de lo que ellos llaman TNX-102 (este nombre es una designación de la investigación y, si el medicamento resulta exitoso, será reemplazado por algo mas comercial).
El TNX-102 es una combinación de:
Dosis muy bajas dosis de ciclobenzaprina, un relajante muscular ampliamente prescrito, cuyo perfil de seguridad y tolerabilidad ha sido confirmado por varios grandes estudios clínicos. Un estudio reciente sugiere que la ciblobenzaprina puede mejorar el sueño y otros síntomas principales de la fibromialgia, cuando se toma antes de acostarse en dosis muy bajas.
Lípidos, que son sustancias de origen natural que se encuentran en las células, y que ayudan con el almacenamiento de energía, señalización, y la estructura de las membranas.
El tratamiento con ciclobenzaprina demostró mejorías estadísticamente significativas en una serie de medidas de resultados clínicos de la fibromialgia, reconocidas por el Colegio Americano de Reumatología y por OMERACT (medidas de resultado en los ensayos clínicos de artritis reumatoide). Las mejorías incluyen reducción en el dolor musculo-esquelético, sensibilidad al dolor, fatiga y estado de ánimo alterado.
La compañía investigó diferentes tecnologías para mejorar la absorción de la ciclobenzaprina, y la tecnología aplicada en este estudio consiste en una mezcla de lípidos y ciclobenzaprina. Tonix también estudió el mecanismo mediante el cual la ciclobenzaprina trabaja y descubrió que se une al receptor de la serotonina tipo 2A (5HT2A). Aunque el mecanismo exacto de acción sigue siendo desconocido, los datos sugieren que un ciclo de dosis muy baja de ciclobenzaprina antes de acostarse puede mejorar los síntomas de la FM durante el día.
El primer estudio de Tonix incluyó a 30 sujetos sanos que tomaron el medicamento a la hora de acostarse. Se hizo con el único objetivo de evaluar cómo el cuerpo procesa esta nueva formulación. En virtud de que no hubo efectos secundarios graves o inesperados, la compañía siguió adelante con el desarrollo y pruebas.
En un comunicado de prensa, el presidente de Tonix, Seth Lederman, dijo: "Los resultados de este estudio nos proporcionan valiosa información que nos permite seguir avanzando en nuestros programas de desarrollo dirigidos a la fibromialgia y otros trastornos difíciles del sistema nervioso central... Estamos desarrollando TNX-102 para que sea un avance fundamental en la higiene del sueño y el manejo del dolor, y para que sea más seguro y eficaz que los tratamientos actualmente disponibles". El comunicado de prensa señala que el trastorno del sueño es un elemento central de la fibromialgia y, sin embargo, actualmente no hay ningún medicamento aprobado para tomar antes de acostarse que contrarreste dichos problemas. “La tecnología central subyacente de TNX-102 mejora la calidad del sueño en pacientes con la fibromialgia y quizás en otros síndromes de dolor crónico", añadió Lederman.
El TNX-102, en su estatus actual, ha demostrado mediante un estudio doble ciego, aleatorizado (fase 2a) en 36 sujetos con síndrome de fibromialgia, que la ciclobenzaprina administrada a la hora de dormir mejora el dolor musculoesquelético, la sensibilidad y la depresión. Después de un estudio farmacocinético con la formulación comercial, se prevé un estudio de Fase 2b.
En base a la tecnología de formulación utilizada, se cree que este nuevo fármaco proporcionaefectos más predecibles y menos somnolencia al día siguiente, que las tabletas ciclobenzaprina disponibles en el mercado, de dosis mas altas y liberación inmediata.
El camino hacia la aprobación de la FDA puede ser largo y complicado, lo que significa que incluso si todo va bien, es poco probable que el TNX-102 llegue al mercado durante varios años.
Sin embargo, la ciclobenzaprina actualmente ya es prescrita para algunas personas con fibromialgia, sobre todo cuando los espasmos musculares son un problema serio. Yo misma la tomo en dosis de 10 mg (Tonalgen), cuando tengo dolores musculares severos o espasmos. Y también he probado partiendo la tableta en 4 partes (es decir, dosis de 2.5 mg) y la he tomado antes de dormir diariamente, y realmente puedo decir que si se siente mejoría, tanto en la calidad del sueño, como al día siguiente.

Por primera vez en nuestra historia evolutiva, hemos generado un entorno completamente secundario, virtual, densamente complejo ―una sopa electromagnética― que esencialmente se superpone al sistema nervioso humano.
(Dr. Michael Persinger, neurocientífico en la Laurentian University que ha estudiado los efectos de los campos electromagnéticos en células cancerosas).
Tras ver en la primera parte de este artículo cómo el sistema bioeléctrico humano necesita de las influencias de la Tierra y de la atmósfera para estar sano, en esta segunda parte vamos a ver un ejemplo perfecto de los horrores que se desatan cuando el hombre deja de ser el centro del mundo y de su propia obra, abriendo la caja de Pandora y confiriéndole el protagonismo a la materia inerte y al beneficio económico. Actualmente tendemos a pensar que lo hacemos todo bien, que existe un progreso lineal e indefinido y que somos "civilizados", cuando lo cierto es que nunca antes se había tratado al cuerpo humano con el salvajismo y el desprecio con el que se lo trata ahora. Posiblemente, para un cazador-recolector del Paleolítico, los bárbaros seríamos nosotros, que estamos atacando sin cuartel la biología humana, dilapidando la herencia genética de innumerables milenios y quemando los recursos finitos del planeta, todo ello sin dejar de auto-considerarnos la cumbre de la evolución.
Antes de que Thomas Edison y Nikola Tesla descubriesen cómo utilizar la electricidad, los únicos campos electromagnéticos a los que estaba expuesto el hombre eran:
• El campo geomagnético de la Tierra, con una fuerza de 0,5 miligauss y frecuencias de entre 1 y 30 herzios (ciclos) por segundo (varía por zonas y épocas). La mayor potencia y amplitud del campo se produce entre los 7 y 10 Hz. Curiosamente, las ondas cerebrales humanas también van de 1 a 30 Hz, y a las de 10 Hz se les llama ondas alfa, propias de un buen estado de salud.
• Las radiaciones electromagnéticas naturales y campos gravitatorios procedentes del Sol, otros cuerpos astrales y el espacio exterior.
• Los campos electromagnéticos naturales procedentes de otros seres humanos, animales, plantas, minerales, vientos y condiciones atmosféricas, que básicamente son un producto de la interacción entre la Tierra y el espacio.
Durante millones de años, el cerebro, el cuerpo y el código genético de nuestros antepasados evolucionaron en plena sintonía con el campo geomagnético de la Tierra, del cielo y otras fuentes menores naturales. Sin embargo, desde que la industrialización favoreció la construcción y el empleo de aparatos eléctricos, cada vez estamos más expuestos a campos electromagnéticos artificiales. Dichos campos son cada vez más potentes, y sumamente prejudiciales, ya que funcionan en potencias y frecuencias artificiales a las que nuestra biología no está en absoluto adaptada.
Que no podamos ver todo lo infrarrojo o ultravioleta con nuestros ojos no significa que no exista, o que no nos afecte. Como hemos visto en la primera parte, la glándula pituitaria y la pineal son sensibles a estas oscilaciones. Actualmente el espacio aéreo del planeta entero está totalmente infestado de ondas electromagnéticas de todo tipo: radio, telecomunicaciones, señales por satélite, microondas, radares, etc. Hemos creado una diabólica red de millones y millones de campos electromagnéticos cuyas frecuencias y potencias no existen en la Naturaleza, que surcan el aire y que anulan el suave pulso natural del campo terrestre.
Antes de meternos de lleno en el tema, veremos cómo se divide el espectro electromagnético.
TIPOS DE RACIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS
La potencia de un campo magnético (la llamada "densidad de flujo magnético" o "inducción magnética") se mide por gauss (G) y miligauss (mG), en honor al genio alemán Karl F. Gauss. Para hacernos una idea, el campo geomagnético de la Tierra ronda los 0,5 miligauss. Las zonas urbanas suelen rondar los 3 mG, las suburbanas entre 1 y 3 mG, y el campo de una maquinilla de afeitar eléctrica puede alcanzar los 400 mG (!).
La frecuencia de una radiación electromagnética se refiere al "pulso" de la vibración, es decir, su longitud de onda. "Baja frecuencia" significa que la onda es larga, que la señal es "lenta" y que la radiación es más intensa cuanto más baja sea la temperatura del objeto afectado. "Alta frecuencia" significa que la onda es corta, que la señal es "rápida" y que la radiación es más intensa cuanto más alta sea la temperatura del objeto afectado. La frecuencia se mide en herzios (Hz, en honor al físico alemán Heinrich Hertz), megaherzios (MHz, un millón), gigaherzios (GHz, mil millones), o teraherzios (THz, un billón), y que se refieren a la cantidad de "ciclos" o repeticiones de la señal en un segundo. Un herzio significaría un "parpadeo" u oscilación por segundo. El campo geomagnético de la Tierra anda entre 1 y 30 Hz, y el del ser humano sano, entre 7 y 10, como hemos visto antes.
Atendiendo a la frecuencia, el espectro electromagnético está dividido en bandas o "sectores", cada uno con unas características determinadas. A continuación veremos las diversas bandas, de menor a mayor frecuencia.

Click para agrandar. Las bandas del espectro electromagnético.
• ELF (Extremely Low Frequency, o frecuencia extremadamente baja). Entre 0 y 30 Hz. Longitudes de onda de más de diez mil km. Considerada frecuencia de "sub-radio". Torres y tendidos eléctricos, cables domésticos, ordenadores, etc. Pueden causar que corrientes eléctricas recorran el cuerpo. Algunos programas militares utilizan esta frecuencia para manipular la ionosfera, encontrar hidrocarburos, depósitos de armas, instalaciones subterráneas enemigas, etc. Uno de los principales problemas planteados por los ELF es que sus frecuencias incluyen aquellas a las que funciona el cerebro humano y la Tierra. Esto explica que la presencia de instalaciones de ELF se relacione con una serie de males cerebrales como la leucemia (especialmente infantil), la demencia, los dolores de cabeza, interrupciones del sueño, los mareos o el alzheimer, así como que existan armas basadas en radiaciones EMF, capaces de manipular hasta cierto punto el comportamiento humano y la corteza terrestre.

Artefactos de ELF del programa HAARP.
• ONDAS DE RADIO. Entre 30 Hz y 300 MHz. Longitudes de onda de entre 10.000 km y un metro. Muy utilizadas por la civilización moderna en emisiones de radiofonía, televisión, teléfonos y otras comunicaciones inalámbricas, antenas, navegaciones, etc. A continuación una tabla con diversas frecuencias electromagnéticas, algunas de las cuales le sonarán a cualquiera de haberlas visto en artefactos eléctricos. La exposición a estas ondas se asocia con el "mal de radio", el Síndrome de Hipersensibilidad Eléctrica (EHS) y perturbaciones en las interacciones celulares del cuerpo.

Las frecuencias más empleadas por la tecnología moderna.
LF: Low Frequency. MF: Medium Frequency. HF: High Frequency.
E: extremely. S: super. U: ultra. V: very.
• MICROONDAS. Entre 300 MHz y 300 GHz. Longitudes de onda de entre un metro y un milímetro. Las microondas están incluidas en las bandas de radiofrecuencia más altas (UHF, SHF, EHF). Se utilizan en televisión (para transmitir señales desde un lugar remoto a una emisora), televisión por cable, aparatos LAN (Bluetooth, WiFi), Internet vía cable coaxial, telefonía móvil, satélites, torres de comunicaciones, radares (incluyendo los de tráfico), hornos, etc. La exposición a las microondas está asociada al cáncer de cerebro, la demencia, el alzheimer y los ataques cardiacos.
• RAYOS T. También llamada ondas de teraherzio, radiación submilimétrica o simplemente "microondas de alta frecuencia". Entre 300 y 3000 GHz. Comparte con las microondas la capacidad para penetrar gran variedad de materiales no-conductores, incluyendo papel, ropa, cartón, madera, piedras, plásticos, cerámicas, niebla y nubes. Sin embargo no es capaz de atravesar los metales o el agua. Las únicas fuentes de rayos T suelen ser algunos tipos de láser, el girotrón y otros artefactos artificiales.
• RAYOS INFRARROJOS. De 1 a 430 THz. La frecuencia de los infrarrojos se encuentra justo por encima de la radio y, como su nombre indica, justo por debajo del rojo, que es la frecuencia electromagnética más baja del espectro visible. Los infrarrojos son los que transmiten el calor de fuentes como el Sol, el fuego, los radiadores, etc. Sin infrarrojos, la vida no sería posible. Se utiliza en mandos a distancia, así como en material fotográfico y de vídeo para detectar calor. Hay algunos animales que tienen sistemas biológicos receptivos de las radiaciones infrarrojas, como ciertas vívoras, pitones, boas, mariposas de pigmentación oscura, una variedad de escarabajos, el murciélago-vampiro y otros. Los infrarrojos tienen extensas aplicaciones militares como la adquisición de objetivos, la visión nocturna o el rastreo. Pueden dañar la vista si la exposición es fuerte y concentrada.

Imágenes de espectro infrarrojo. Arriba, un perro. Abajo, la estrella Beta Pictoris.
• LUZ VISIBLE. De 400 a 790 THz. El único campo electromagnético visible a simple vista. La estrecha gama electromagnética que se encuentra entre lo infrarrojo y lo ultravioleta, que somos capaces de percibir con los ojos y que no constituye más que una pequeña fracción del espectro electromagnético total. Un ojo humano sano tiene su máxima sensibilidad a unos 540 THz, en la zona verde de la escala de colores, justo en la mitad de todo el espectro electromagnético. Los siete colores del arco-iris no contienen todos los colores visibles para el ojo humano. Por ejemplo, el rosa o el magenta son visibles al ojo humano pero no se encuentran representados en el arco iris, ya que son colores insaturados que se obtienen mezclando distintas longitudes de onda. Lo mismo reza para los colores neutros como el blanco, el negro y los grises. Del mismo modo que las distintas frecuencias electromagnéticas tienen efectos en el cuerpo humano, también los distintos colores tienen sus efectos, ya que cada cual estimula la retina de una manera, y ésta a su vez envía una señal diferente a las glándulas cerebrales. Todos sabemos que el rojo es un color estimulante, que el verde o el azul claro son colores relajantes, o que el violeta, el color de mayor frecuencia, era asociado en otros tiempos al poder imperial. Se le llama cromoterapia a la utilización de los colores para influir en los estados de ánimo.
• RAYOS ULTRAVIOLETA. Se encuentran justo por encima del espectro visible, más allá del violeta. De menor a mayor frecuencia, se dividen en A, B y C. El 98,7% de los ultravioleta que llegan a la superficie de la Tierra son A (rayos UVA), muy necesarios para la vida y para el equilibrio endocrino humano, como hemos visto en la primera parte de este artículo. La pequeña porción restante son rayos UVB, que son dañinos, producen quemaduras y son filtrados en su mayor parte por la capa de ozono. Los UVC directamente son perniciosos para la vida y son filtrados por la magnetosfera y la atmósfera de nuestro planeta. Debido a la creciente suciedad de la atmósfera y la degradación de la capa de ozono, la proporción de rayos UVA está disminuyendo y la de rayos UVB aumentando. Existen mayores frecuencias de ultravioleta, denominadas en siglas inglesas FUV, VUV, LUV, SUV, EUV. Los rayos ultravioleta en general son considerados mutagénicos, es decir, que pueden producir mutaciones genéticas, tanto ventajosas como desventajosas o neutras. Agunos científicos relacionan las condiciones de excentricidad de la órbita terrestre, cambios del campo geomagnético y en la disposición del eje de rotación, con variaciones en la cantidad y de rayos UV que alcanzan la superficie, influyendo en la evolución de las especies.

• RAYOS X. De 3 × 1016 (un 1 seguido de 16 ceros) a 3 × 1019 Hz. Se producen cuando algunos gases se calientan a millones de grados, por reacciones nucleares (como en el caso de las estrellas) o por un voltaje eléctrico (como en el caso de las placas de radiografía médica). Son emitidos por electrones y son capaces de penetrar la mayor parte de materiales sólidos, salvo los más densos (como el plomo). Los rayos X son considerados carcinógenos (producen cáncer) y dañan los tejidos celulares rompiendo los enlaces. Los padres expuestos a rayos X tienen más posibilidades de tener hijos con leucemia, especialmente si la zona expuesta ha sido el bajo abdomen.

Doble riesgo: rayos X y radiaciones de teléfono inalámbrico.
• RAYOS GAMMA. Por encima de 1019 Hz. Proceden de eventos cósmicos violentos y destructivos (como las supernovas o las tormentas solares) o reacciones atómicas artificiales (plantas y bombas nucleares, residuos radiactivos). A diferencia de los rayos X ―que proceden de electrones lejos del núcleo atómico―, los rayos gamma son emitidos por el núcleo en sí. Dependiendo del tiempo de exposición y la potencia de la fuente, los síntomas pueden variar desde cambios de composición sanguínea, náuseas, caída de pelo, hemorragia, cáncer, mutaciones genéticas y la muerte. Los efectos a largo plazo de las detonaciones nucleares de Hiroshima y Nagasaki dan una idea de las consecuencias. A unos niveles muy altos, los rayos gamma dan lugar a la creación de parejas de partículas y antipartículas. A pesar de que son cancerígenos, los rayos gamma se usan para tratar tumores, así como para esterilizar material médico y hasta comida. El científico ruso Krill Zybin, del Instituto Lebedev (Moscú) asocia las intensidades de radiación gamma cósmica con el desarrollo de la vida en la Tierra y la aceleración de las mutaciones, por ende, de la evolución.
Proyectos militares involucrando manipulación electromagnética
En tiempos de tremendo avance tecnológico como los que vivimos, una fuerza que domina el núcleo terrestre, los desplazamientos de corteza, el clima, el cerebro humano, etc., no podía pasar desapercibida para los complejos militares-industriales de los Estados más poderosos. Tanto Estados Unidos (con el HAARP) como Rusia (SURA, Scalar) tienen emisores de ondas electromagnéticas que utilizan la ionosfera para cambiar el clima de una zona o para rebotar las ondas hacia el suelo y producir una serie de efectos, como la desestabilización de la corteza (tanto el magma como el hierro del núcleo terrestre son materiales conductores) o hasta de la mente de los habitantes de una región. Las posibilidades de este tipo de guerra son muy amplias: terremotos, maremotos, sequías, inundaciones, huracanes, incendios, maremotos, actividad volcánica, manipulación psicológica, etc.
No se trata ciencia-ficción ni de conspiranoia. En una resolución del 28 de Enero de 1999 (A4-0005/1999), el Parlamento europeo señaló que HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares, y solicitaba que fuese evaluado por parte del STOA (organismo encargado de mensurar opciones científicas y tecnológicas) en cuanto a sus repercusiones ambientales y sanitarias. En la misma resolución, se pedía prohibir el desarrollo de armas que conllevasen la manipulación de seres humanos, guiño al desarrollo de proyectos de ELF, que operan a la misma frecuencia que el cerebro y que pueden afectar claramente la conducta humana. En Agosto de 2002, la Duma (Parlamento ruso) sacó un comunidado de prensa sobre el HAARP, elaborado por comités de defensa y asuntos internacionales, y presentado por 90 representantes al entonces Presidente Vladimir Putin. El informe establecía que las instalaciones de HAARP podían ser utilizadas como armamento, y especificaba que:
Los Estados Unidos están creando nuevas armas integrales de carácter geofísico que puede influir en la troposfera con ondas de radio de baja frecuencia... La importancia de este salto cualitativo es comparable a la transición de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las armas nucleares. Este nuevo tipo de armas difiere de las de cualquier otro tipo conocido en que la troposfera y sus componentes se convierten en objetos sobre los cuales se puede influir.
Tanto EEUU como Rusia han cruzado mutuamente acusaciones de guerra climática. Hubo sospechas de intervención rusa en la inaudita sequía de California de 1988-1992. En Enero de 2010, un informe de la Flota Rusa del Norte señalaba al programa de guerra sísmica del Pentágono como causante intencionado del terremoto de Haití, isla que Washington quería ocupar militarmente por motivos geoestratégicos. El Presidente de Venezuela Hugo Chávez acusó claramente al Gobierno de Estados Unidos de emplear armas sísmicas para causar el terremoto. Siete meses después, algunos científicos rusos hicieron acusaciones similares durante los incendios en Rusia y las inundaciones en China y Pakistán. En Noviembre de 2011, el teniente general ruso Nikolai Rodionov acusó al HAARP de provocar el fracaso de la misión sino-rusa "Phobos-Grunt", que proyectaba mandar una nave a Fobos, una de las lunas de Marte. Los medios de comunicación rusos denuncian esporádicamente los programas de guerra climatológica y sísmica del Pentágono.

Instalaciones del proyecto HAARP en Gakona (Alaska).
Existen otros sistemas ofensivos basados en el electromagnetismo, como el EMP(Electromagnetic Pulse), capaz de destruir todos los sistemas eléctricos y electrónicos de un territorio determinando, mandándolo prácticamente a la Edad Media. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha desarrollado por su parte un arma de control de masas llamada ADS, basada en la irradiación de microondas del espectro EHF (Extremely High Frequency) para excitar las moléculas de agua y grasa subcutáneas del cuerpo, que se calientan hasta producir un intenso dolor.
El Active Denial System o "Pain Ray" (rayo del dolor) fue desplegado por primera vez en Afganistán, en verano de 2010.
Sobre las transientes, o electricidad sucia
Las transientes son un tipo poco conocido de campos electromagnéticos que juegan un papel increíblemente perjudicial en la salud humana y que merecen ser tomadas muy en serio. Se crean cuando la corriente eléctrica es interrumpida continuamente como en un rápido parpadeo, a fin de ahorrar energía. Las transientes se encuentran en ordenadores, neveras, televisores de plasma, bombillas CFL, sistemas de aire acondicionado, tubos fluorescentes, motores (por ejemplo de ascensores) y en aparatos reguladores del "volumen de luz" (rheostats). Una bombilla CFL, por ejemplo, se enciente y se apaga unas cien mil veces por segundo (!). Las transientes suelen encuadrarse en la banda ELF (frecuencia extremadamente baja) del espectro electromagnético, pero como sus señales se acumulan y fortalecen, pueden pasar fácilmente a bandas de radiofrecuencia más elevadas.
Los efectos biológicos de esta diabólica invención son devastadores. Pensemos en un imán: las cargas semejantes se repelen y las cargas opuestas se atraen. Por tanto, cuando una transiente está en estado "positivo", los electrones de nuestro cuerpo (de carga negativa) se mueven hacia esa carga positiva. Cuando la transiente pasa a "negativo", todos los electrones del cuerpo se repelen hacia el sentido opuesto. Esta fluctuante manipulación electromagnética (miles de veces por segundo) implica que todos los electrones de nuestro organismo están bailando al son de la transiente y que todo nuestro cuerpo se carga y se vuelve inestable porque está totalmente "acoplado" al ritmo de la máquina.
Algunos países quieren hacer obligatorio el uso de bombillas CFL.
Hablando en plata, las transientes están suplantando, en nuestro sistema nervioso, el pulso suave y constante de la Tierra, manipulando salvajemente nuestras células y ondas cerebrales con frecuencias para las cuales no están evolutivamente diseñadas, destruyendo el funcionamiento de nuestro importantísimo sistema endocrino, saboteando nuestra inmunología y contaminando todo nuestro sistema bioeléctrico con pavorosos efectos para nuestra salud. La Dra. Magda Havas, de la Trent University (Canadá) ha publicado numerosos estudios en los que se demuestra cómo la exposición a las transientes aumenta los niveles de azúcar en sangre en diabéticos y pre-diabéticos, y que las personas con esclerosis múltiple mejoran su equilibrio y tienen menos temblores simplemente con pasar unos días en un entorno libre de electricidad sucia. También demostró que en todas las escuelas donde se instalaron filtros para limpiar los efectos de las transientes, los profesores inmediatamente experimentaron un descenso de síntomas desagradables como dolores de cabeza, irritaciones cutáneas, ojos secos, asma y depresión.
¿AFECTAN A LA SALUD LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS ARTIFICIALES?
Lo primero que todos tenemos que tener siempre presente es que el cuerpo humano, al estar hecho de materia y por tanto átomos, tiene electrones y partículas subatómicas susceptibles de ser perturbadas por una influencia electromagnética externa. Todas las células del cuerpo, ya sean células pancreáticas esperando una señal para fabricar insulina, o leucocitos desplazándose a la zona de una herida, usan electricidad (o una "carga de electrón") para comunicarse entre ellas. Si los transientes y otras fuentes de campos electromagnéticos artificiales suplantan los mecanismos de señales nerviosas del organismo, ¿no podrían interferir con la secreción de hormonas, ahogar el sistema de llamada y respuesta del sistema inmunológico y causar muchísimos otros trastornos físicos?
Segundo, si el ser humano tiene probadamente un campo magnético sensible a los campos naturales, ¿no sería lógico pensar que los campos artificiales producidos por cables eléctricos, radios, microondas, antenas, satélites, etc., también pueden influir sobre él? ¿Es posible que la civilización tecnológica haya anulado nuestra capacidad magnética, y que seamos, tal y como hemos visto en la primera parte de este artículo, como desorientadas palomas mensajeras que se pasan la vida entera con imanes artificiales atados a la cabeza, sin encontrar nunca el camino a casa?
En este apartado brindaré una pormenorizada cronología de investigaciones sobre campos electromagnéticos y salud, investigaciones que son sólo la punta del iceberg, ya que se trata de un tema relativamente reciente y en el que no se ha profundizado lo bastante por culpa de los enormes intereses económicos que hay en juego.
• Los soviéticos se dieron cuenta durante la II Guerra Mundial de que los operadores de radares a menudo sufrían de síntomas (fatiga, irritación facial, tinitus o pitidos en los oídos, mareos, trastornos digestivos y del sueño, etc.) ahora atribuidos al síndrome de hipersensibilidad eléctrica (EHS por sus siglas inglesas). Los expertos dicen ahora que un 3% de la población puede ser clínicamente hipersensible, y alrededor de un 30% puede tener sensibilidad alta.
• Desde los años 50, el Dr. Kyoshi Nakagawa estuvo investigando en el Hospital Isuzu de Tokio sobre los efectos del magnetismo en el cuerpo. En 1976 publicaría en el Jornal Médico Japonés un extenso estudio en el que muestra los beneficiosos efectos de la magnetoterapia sobre el organismo humano. Los campos magnéticos de frecuencia y potencia adecuadas ejercen un beneficioso efecto sobre las glándulas centrales del cerebro, estimulando la secreción de beneficiosas neurohormonas. El Dr. Robert Becker confirmaría esto cuando descubrió que ciertas estimulaciones magnéticas pueden curar totalmente fracturas óseas consideradas definitivas e incluso regenerar miembros amputados en animales que no tienen esa facultad, como las ranas.
• Cuando se introdujo la televisión en Australia en 1956, los investigadores enseguida documentaron un rápido aumento de casos de cáncer entre personas que vivían cerca de torres de transmisiones.
• En los años 60, en plena Guerra Fría, los soviéticos bombardearon clandestinamente la embajada de EEUU en Moscú con radiación de microondas (una RF de más alta frecuencia, utilizada para transmitir señales inalámbricas), enfermando al personal del edificio. El personal de la embajada comenzó a quejarse de problemas cognitivos, mareos, dolores de cabeza, etc., a lo largo del resto de la Guerra Fría. Aunque los soviéticos nunca dieron una explicación, se conjetura que buscaban confundir y manipular las mentes de los espías y diplomáticos americanos. El mal de ondas de radio (también llamado mal de microondas) es ahora un diagnóstico comúnmente aceptado.
• En los años 70, la doctora Nancy Wertheimer, una epidemióloga de Denver, dedectó un aumento en leucemia infantil (una enfermedad muy poco común) entre niños que vivían cerca de líneas eléctricas de alta tensión, iniciando todo un rosario de estudios que llegaron a conclusiones similares.
• En Suecia y Reino Unido se realizaron estudios que notaban un importante aumento de suicidios en jóvenes que viven y estudian cerca de cables de alta tensión y estaciones de radar. Entre 1950 y 1977, los casos de suicidios entre jóvenes de entre 15 y 19 años se multiplicaron por 4 en el caso de chicos y por 2 en el caso de chicas. La depresión maniaca y las tendencias suicidas suelen estar relacionadas con bajos niveles de serotonina, una sustancia neuroquímica fabricada por la glándula pituitaria.
Complejidad tecnológica: el orgullo de la civilización moderna y la perdición de la biología humana.
• En 1980, los investigadores concluyeron que los trabajadores oficinistas con alta exposición a campos electromagnéticos tenían mayor índice de melanoma (cáncer de piel, una enfermedad generalmente asociada a la exposición solar) que los obreros que trabajaban al aire libre. Entre 1973 y 1980, los casos de melanoma en EEUU aumentaron un espectacular 80%. En el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (California), la incidencia de melanoma es cuatro veces superior a la media nacional americana. Dicho laboratorio está involucrado en asuntos de seguridad nacional de EEUU y la producción de armas ultramodernas que involucran campos electromagnéticos y microondas de alta intensidad.
• En 1980, la Comisión de Servicio Público del Estado de Nueva York encargó al Dr. David Savitz que estudiase los efectos producidos por los campos electromagnéticos de los cables normales. Cinco años y medio millón de dólares más tarde, el Dr. Savitz concluyó que "al menos" un 20% de cánceres en niños de las zonas estudiadas, se debían a la exposición a los campos (¡de "sólo" 3 miligauss!) de los cables eléctricos. Su estudio demostró además que dichos campos no sólo favorecen el cáncer, sino que también inhiben la producción de importantes neurohormonas en el cerebro, transtornando el comportamiento y minando la capacidad de aprendizaje. En un radio de 15 metros alrededor de los cables eléctricos estándar en EEUU, el campo magnético es de una potencia de 100 miligauss ―más de 30 veces la magnitud de los cables que el Dr. Savitz asoció con el cáncer infantil. A la Comisión de Servicio Público no le gustaron los resultados del estudio; declararon "seguro" un campo magnético de hasta 100 miligauss y alegaron que el público ya había "aceptado" el riesgo para la salud. Obviamente, el público nunca ha sido informado de esto, así que difícilmente ha podido "aceptarlo".
• Vernon, una población de 25.000 habitantes de Nueva Jersey, ocupa el quinto lugar de EEUU en el número de transmisores de microondas. La cifra de casos de síndrome de Down es diez veces superior al promedio nacional de EEUU. El síndrome de Down es un defecto de nacimiento, causado por un daño genético en el feto y/o en los padres. Otros estudios han encontrado altas incidencias de este mal en niños cuyos padres son operadores de radar o trabajan en importantes bases aéreas.
• En 1988, la doctora Marjorie Speers informó de los resultados de un estudio de tumores en personas que, por motivos de trabajo, se hallaban habitualmente expuestas a un campo electromagnético de 50 Hz de frecuencia. La conclusión resultó rotunda: estos desafortunados trabajadores tenían 13 veces más casos de tumores cerebrales que los individuos del grupo de control, formado por personas no expuestas a campos de semejante frecuencia. Según el Dr. Becker, en "Cross Currents":
En estos momentos las pruebas científicas son absolutamente concluyentes: los campos magnéticos de 60 Hz inducen a las células cancerosas humanas a aumentar permanentemente su velocidad de crecimiento en un 1600% y a desarrollar características aun más malignas.
En suma, este tipo de campos electromagnéticos afecta particularmente a dos tipos de tejidos: los del cerebro y los de crecimiento rápido (fetos, niños pequeños, tumores).
• También en 1988, el Dr. Daniel B. Lyle, bajo la dirección de Ross Adey, realizó un cultivo de células T (un tipo de linfocitos o glóbulos blancos con un importante papel inmunológico) y durante 48 horas las expuso a un campo electromagnético de 60 Hz, similar al que desprenden en EEUU los cables eléctricos públicos. Constató un importante debilitamiento de la capacidad de las células para reproducirse y defenderse de agentes extraños (microbios, virus, mitógenos, etc.), hasta el punto de que la citotoxicidad de las células se inhibió en un 40%. La conclusión final del estudio fue que los campos electromagnéticos artificiales son peligrosamente inmunosupresores y debilitan la capacidad de las células T para diferenciar entre agentes invasores y tejido "amigo".
Alguna ciudad china en pleno boom económico. Actualmente, este conjunto de contaminación, masificación, deshumanización e interferencias electromagnéticas, recibe el nombre de "civilización".
• En Junio de 1989, la revista "New Yorker" publicó un artículo de Paul Brodeur, basado en varios estudios científicos, sobre los riesgos para la salud que suponía exponerse a cables eléctricos y terminales de ordenador. Aquí se reveló que la leucemia infantil y otros tipos de cáncer en niños, estaba directamente relacionada con la exposición a campos eléctricos. También se informó de que las mujeres embarazadas que trabajaban con ordenadores tenían un índice de abortos espontáneos más elevado. Este artículo desencadenó una oleada de preocupación e investigaciones por parte de otros especialistas. Paul Brodeur publica "Currents of death, the attempt to cover up the threat to your health", y Cyril W. Smith y Simon Best escriben "Electromagnetic man health & hazard in the electrical environment".
• De nuevo en 1989, la Dra. Cornelia O’Leary, del Real Instituto de Cirujanos de Londres, informó de ocho casos de muerte súbita de bebés durante un fin de semana. "Casualmente", todos estos casos se encontraban en un radio de 11 km de una base militar de alta seguridad donde, justo ese fin de semana, se estaba probando un nuevo sistema de radar. La muerte súbita en bebes se ha relacionado con niveles bajos de melatonina y otras sustancias neuroquímicas fabricadas por la glándula pineal. Ésta es extremadamente sensible a las oscilaciones electromagnéticas, y en el caso de los bebés, la sensibilidad se dispara. Este mismo año, el Departamento de Energía reconocerá que "ahora se acepta generalmente que existen, ciertamente, efectos biológicos debido a la exposición a campos electromagnéticos".
• Para 1990, se habían llevado al cabo más de cien estudios en todo el mundo. Gracias a periodistas como Ted Koppel y Dan Rather, parecieron informes alarmantes en "Time", "The Wall Street Journal", "Business Week" y otras publicaciones. En respuesta a las presiones públicas, la EPA (Agencia de Protección Ambiental) elaboró un informe en Marzo de ese año, recomendando que los campos electromagnéticos se clasificasen como carcinógenos (provocadores de cáncer) de clase B (como el DDT, las dioxinas y los PCBs). Sin embargo, cuando se publicó el informe, la EPA fue duramente presionada por grupos de las industrias eléctrica, informática y militar. Tras ser doblegada por intereses políticos y económicos, la EPA dio marcha atrás en su declaración. Robert O. Becker y Jeremy P. Tarcher publican "Cross currents, the perils of electropollution".
• En Silicon Valley (California), la Meca de la investigación informática, se observó que los trabajadores tienen altísimos índices de cansancio crónico, depresión crónica, hipersensibilidad, alergias variadas, dolores de cabeza y "síntomas de gripe".
• En 1998, los investigadores, trabajando con el National Cancer Institute de EEUU, informaron que los riesgos de leucemia infantil eran "significativamente elevados" en niños cuyas madres habían usado mantas eléctricas durante el embarazo, y en niños que usaban secadores eléctricos y videojuegos conectados al televisor.
• En los años 90, se han investigado a fondo los casos de cáncer en Cape Cod, que tiene una inmensa base de radar de la Fuerza Aérea llamada PAVE PAWS, y en Nantucket, que alberga un poderoso transmisor LORAN-C (un sistema de navegación que está empezando a caer en desuso debido al auge del GPS). Los condados de ambas zonas tienen las mayores incidencias de todos los cánceres en el Estado de Massachusetts.
• En Julio de 2001 hubo violentas protestas en Chipre, cuando los ingleses decidieron construir nuevas antenas en sus importantes enclaves estratégicos de Akrotiri y Dhekelia. La población local dijo, correctamente, que estas instalaciones pondrían en peligro la vida de los habitantes de la zona, y que perjudicaría los ecosistemas.
• En 2007, el Bioinitiative Working Group (un conglomerado de científicos y expertos en política de salud pública de EEUU, Suecia, Dinamarca, Austria y China), publicó un informe de 650 páginas en el que se citaban minuciosamente más de 2000 estudios (muchos muy recientes) que detallaban el efecto tóxico de los campos electromagnéticos. Según las conclusiones derivadas de la comisión, exponerse incluso a radiaciones de bajo nivel (como las de los teléfonos móviles), podía causar una gran variedad de cánceres, sabotear el sistema inmunológico y contribuir a la demencia, la enfermedad cardiaca, el alzheimer y muchos otros males.

No todo en los campos electromagnéticos artificiales es negativo. Los efectos beneficiosos sobre la salud de los campos artificiales de frecuencias determinadas se utilizan a menudo para promover la curación de heridas y fracturas óseas. Los estudios experimentales con campos bien controlados y de ciertas frecuencias incluso muestran buenos resultados en tratamientos contra el dolor y la depresión. Recientemente, el Dr. Michael Persinger, un neurocientífico de la Laurentian University (Canadá) ha encontrado que ciertos campos magnéticos pulsados detenían el crecimiento de células de melanoma en ratones. Esto viene a continuar la obra de eminencias que hemos visto más arriba, como los doctores Kyoshi Nakagawa y Robert Becker, y confirma que los campos electromagnéticos artificiales son un arma de doble filo, que puede usarse tanto para enfermar profundamente como para curar.
El efecto Jaula de Faraday
Si bien estar sometidos a campos electromagnéticos artificiales ya es lo bastante perjudicial, hay otro factor igualmente pernicioso, e incluso peor: no estar sometido a campo alguno. Todo el mundo habrá observado que en ascensores, coches, submarinos, tanques, aviones, trenes y en general recintos cerrados y/o con muebles de plástico, la gente se queda "frita" con suma rapidez, recobrando la energía sólo cuando les da el aire y al ser posible el Sol y algo de agua. Esto sucede porque las estructuras hechas con material conductor (como metal) se polarizan en presencia de un campo externo y quedan cargados negativamente en el sentido opuesto, repeliendo todos sus electrones e iones negativos al exterior, y dejando el interior "vacío" energéticamente. Dentro de una jaula de Faraday no hay electrosmog, no hay cobertura de móvil, el GPS no da señal y no se puede escuchar la radio. Pero tampoco entran las fuerzas de la Tierra y del cielo, y por tanto no se da ese "gradiente de potencial", polaridad o tensión vital absolutamente necesarias para la vida y el flujo de bioelectricidad.
El efecto Faraday se comenzó a tomar con seriedad durante la carrera espacial. Tanto la NASA americana como el diversificado programa espacial ruso, se dieron cuenta enseguida de que ni siquiera un ratón podía permanecer en el espacio más de 24 horas sin perder el juicio, y que sus astronautas comenzaban a manifestar cansancio, apatía y falta de energía cuando llevaban tiempo en las cápsulas. Glenn y Carpenter mostraron una pronunciada y prematura fatiga, y en el caso del cosmonauta ruso Titov, los trastornos psicofísicos fueron tan pronunciados que quedó totalmente agotado y mareado después de seis órbitas en torno a la Tierra. Téngase en cuenta que estamos hablando de hombres con una preparación mental y física extraordinaria, y que estos efectos se daban dentro de la cápsula, tanto en órbita como durante los entrenamientos en tierra. La situación desconcertó a los científicos durante años, aunque la solución estaba delante de sus narices y hubieran dado con ella si hubiesen tenido la modestia de consultar con un adepto taoísta, un yogui hindú o un lama budista.
Un informe de una empresa que fabricaba generadores de iones negativos para el programa espacial americano ―citado por André van Lysebeth en su "Pranayama" (obra altamente recomendable), citado a su vez por Daniel Reid en "El tao de la salud, el sexo y la larga vida" (ídem)―, acabó explicando la causa: "Al ser completamente metálica, la cápsula espacial se comporta como una perfecta jaula de Faraday en la que hasta el piloto mejor entrenado no tarda en mostrar signos de perturbaciones fisiológicas, especialmente cansancio y agotamiento prematuro". El informe concluye impecablemente:
La corriente eléctrica causada por la presencia de un campo eléctrico recorre todas las células y órganos y todo el sistema nervioso, estimulando asimismo el metabolismo y todas las funciones fisiológicas de los organismos vivos… Si el campo es demasiado débil, se manifiestan cansancio, indolencia y falta de vitalidad. Ésta es la causa principal de la fatiga y el entumecimiento que se sienten en automóviles, aviones, tanques, submarinos y trenes, y ahora en las cápsulas espaciales.
El mejor aire del mundo se encuentra en zonas de alta montaña del planeta, donde la incidencia de los rayos cósmicos y fuerzas magnéticas telúricas es mayor, donde el frío hace que la suciedad se pegue al suelo y donde la atmósfera está fuertemente ionizada. Pero según los materiales con los que nos vistamos y calcemos, podemos estar aislándonos de este fabuloso campo eléctrico natural.
Finalmente los científicos se dieron cuenta de que, por mucho que el aire de las cápsulas tuviese la composición ideal (nitrógeno, oxígeno, etc.), necesitaba ser ionizado: no era una cuestión química, sino física. En cuanto se instalaron generadores y el aire de las cápsulas se ionizó fuertemente, todos los síntomas de agotamiento y lentitud desaparecieron de golpe, y desde entonces los astronautas pueden permanecer en el espacio días, semanas, meses y años. Si se hiciera lo propio en los aviones, el "jet-lag" y el cansancio de vuelo se reducirían enormemente.
El efecto Faraday no se limita a cápsulas, vehículos y espacios cerrados. La ropa puede ejercer una función exactamente igual, hecho que científicamente se ha sabido desde, como poco, 1964 ―aunque los sufíes persas y los brahmanes hindúes entre otros, lo conocían empíricamente desde siempre. La revista "Aerospace Medicine" explica, en un artículo de Enero de ese año, que "ciertas telas sintéticas producen las suficientes cargas electrostáticas negativas como para repeler los iones negativos de la persona que vista esas prendas". No importa que nos encontremos en la cumbre de una enorme montaña, rodeados de una atmósfera privilegiada, un poderoso campo eléctrico natural y respirando los mejores aires del planeta: si estamos vestidos con prendas de orlón, nailon, poliéster y similares, y utilizando calzado con suela de goma, estamos aislándonos del fabuloso campo eléctrico natural que nos rodea, del mismo modo que los recubrimientos de goma aíslan el cobre conductor de los cables eléctricos. Lo mismo pasa en estancias con las ventanas cerradas y lugares con demasiados objetos de plástico. La revista americana "Product Engineering", habla sobre esto en su número del 13 de Febrero de 1967, cuando el tema era novedad:
Determinados espacios formados de plástico, como las carrocerías de los automóviles, pueden incluso producir campos eléctricos negativos (campos que repelen los iones negativos y atraen los positivos). Los muebles de plástico, al igual que las tapicerías y los revestimientos murales de plástico, aceleran la fatiga mental en los ocupantes de la habitación o del vehículo. Los objetos y revestimientos de polietileno, por ejemplo, producen campos eléctricos negativos de entre 5.000 y 10.000 voltios/metro. En un recinto completamente rodeado de polietileno, el campo negativo puede alcanzar los 100.000 voltios/metro.
El mencionado informe no habla de otro problema de las tapicerías y muebles de plástico, y es que despiden vapores y olores tóxicos. Queda claro, en todo caso, que el mundo moderno no sólo está lleno de campos electromagnéticos "farsantes" que suplantan la interacción tierra-cielo que se da a través de nuestros cuerpos, sino de elementos que directamente nos arrancan y marginan del concierto universal, aislándonos de todo campo, robándonos la bioelectricidad y dejándonos, literalmente, con las pilas agotadas y sin sustancia vital para acometer ninguna empresa. Difícilmente puede negarse que en muchos sentidos, la civilización tecnológica ―un ente abstracto y sin vida― se alimenta vampíricamente de las sustancias vitales ―muy reales y muy vivas― del hombre y del planeta.
ASESINOS RESPETADOS

En los artículos Venenos cotidianos y La maldición oriental vimos que existen envenenadores que están empezando a ser desenmascarados, como los disruptores endocrinos, los plásticos, la leche, la comida basura, la televisión, los aditivos, los cosméticos, los almidones, los productos de limpieza, etc. Deberíamos añadir una serie de artefactos que producen campos electromagnéticos (algunos extremadamente fuertes) y electricidad sucia, y que deberíamos intentar evitar a toda costa. Después de ver esta fatídica lista, pocos se preguntarán de dónde viene la epidemia de infertilidad que está asolando la Civilización Occidental, así como que el cáncer haya superado a los accidentes como principal causa de mortandad de los niños de menos de 15 años. Aunque hay innumerables factores relacionados con esto, no cabe duda que los campos electromagnéticos tienen el macabro honor de jugar un papel muy importante.
• TUBOS FLUORESCENTES. Este tipo de iluminación usa la ionización de vapor de mercurio, altamente tóxico, para desprender luz, con un consumo menor que las incandescentes, y fue comercializada en los años 30 por la poderosa multinacional americana General Electric. Pero un tubo fluorescente de sólo 10 vatios produce un campo electromagnético 20 veces más fuerte que el de una bombilla convencional (incandescente) de 60 vatios, y a 2,5 cm la potencia del campo electromagnético ronda los 160-200 mG (miligauss). Las luces fluorescentes son una verdadera plaga de electricidad sucia, especialmente en cuartos de baño, cocinas, guarderías, escuelas, institutos, universidades y lugares de trabajo. En muchos lugares públicos (escuelas, hospitales, oficinas, centros deportivos) hay baterías enteras de tubos fluorescentes en el techo, que están irradiando basura eléctrica sobre países enteros.
• BOMBILLAS CFL. La primera bombilla CFL en espiral fue inventada en 1976 en respuesta a la crisis petrolera de 1973, que había dejado claro que la energía barata era cosa del pasado. Las luces CFL ahorran energía encendiéndose y apagándose unas cien mil veces por segundo, y son por tanto una fabulosa fuente de electricidad sucia. La frecuencia del campo electromagnético que producen estas bombillas supera los 25.000 Hz ―cien veces el de una bombilla LED― y afectan a todo el mundo, pero especialmente a los niños.
Las luces CFL son una grave amenaza para la salud humana. ¿Por qué se están promoviendo por tanto? Porque consumen menos que las bombillas convencionales. Sin embargo, ¿acaso atacar la salud de un pueblo no supone a largo plazo pérdidas económicas? En realidad eso es muy relativo. Primero, lo que al sistema le importa es el beneficio económico inmediato y a corto plazo de unos pocos individuos. Segundo, las enfermedades de la gente son el motor de la industria sanitaria, que es uno de los mayores negocios del planeta junto con el mundo mediático y los hidrocarburos. Para aquellos que no quieren caer en esta red, las bombillas LED consumen incluso menos que las CFL y sus radiaciones son menores, si bien el alumbrado es algo más débil.
• TELEVISOR. Además del consabido campo electromagnético, la TV emite rayos X capaces de penetrar de 5 a 8 cm en el cuerpo humano, causando esterilidad y otros males. Las radiaciones perjudiciales de la TV se expanden en todas direcciones y atraviesan paredes. Es preciso tener cuidado de no instalar camas o escritorios contra una pared al otro lado de la cual haya un televisor. Además, muchas pantallas de TV parpadean erráticamente, produciendo una estimulación irregular y antinatural de la retina. Dichas estimulaciones se transmiten a lo largo del nervio ocular e irritan al hipotálamo. En algunos experimentos científicos realizados en EEUU y silenciados por la industria mediática, se observaron que las ratas expuestas a una pantalla de TV en color 6 horas al día se volvían hiperactivas y violentas durante una semana. Después de esa semana, se tornaban letárgicas y apáticas, y dejaban de criar: su sistema endocrino se había quedado seco. Los resultados de este experimento son tanto más graves por cuanto la pantalla de TV fue cubierta por papel oscuro. El efecto pernicioso del aparato, por tanto, se debía a las ondas invisibles. En un artículo publicado el 24 de abril de 1970 por Ben Frank, de Associated Press, se citan las siguientes palabras del Dr. H. D. Youmans, de la Oficina de Salud Radiológica:
Comprobamos que los rayos emitidos por los tubos catódicos eran más duros y con mayor energía media de lo que habíamos supuesto. Estos rayos penetraban varias pulgadas en el cuerpo, tan profundamente como la radiación de una pantalla de rayos X de 100 kilovatios. La persona sentada ante el aparato recibe una dosis uniforme en los ojos, los testículos y la médula ósea.
Este mismo artículo señala que el Dr. Robert Elder, director de la Oficina de Salud Radiológica, declaró ante el congreso de los Estados Unidos que incluso dosis pequeñísimas de radiación, muy por debajo de los límites legales, penetran profundamente en los tejidos humanos, y que los daños que causan son acumulativos. Entre estos daños hay que citar lesiones genéticas que pueden afectar a la fertilidad y transmitirse a futuras generaciones.

• ORDENADORES Y VÍDEOS. Se les ha relacionado en una duplicación del índice de abortos espontáneos, así como una elevación enorme de defectos de nacimiento en mujeres que usaban frecuentemente estos aparatos estando embarazadas. Las mujeres no-embarazadas han acusado cansancio, depresión, irregularidades menstruales y dolores de cabeza. El estándar de seguridad de Suecia (711/90) especifica un máximo de 0,25 mG a 50 cm de la pantalla. Muchos PCs fabricados en EEUU tienen tranquilamente 5-100 mG a esta distancia. Hay que tener en cuenta que las radiaciones electromagnéticas irradian desde el PC en todas las direcciones, y que las pantallas filtradoras NO las bloquean (ni siquiera una pantalla de plomo podría bloquear las radiaciones de banda EMF y VLF de un ordenador). Y puesto que añadir un filtro modesto supondría aumentar los costes de producción de un ordenador en 5 céntimos de dólar, la mayoría de compañías no están por la labor.
• WIFI, BLUETOOTH, WLAN Y SIMILARES. Estos aparatos funcionan en la frecuencia de microondas, que están más que relacionados con graves problemas de salud. Claro que los efectos del WiFi (que tiene unos cientos de metros de radio como mucho) palidecen ante el nuevo WiMAX, cuyo radio de alcance llega a la friolera de 48 km.

• MÓVILES. El problema con las investigaciones sobre los efectos de la telefonía móvil e inalámbrica sobre la salud suele ser el mismo que con cualquier problema en el que metan sus narices las corporaciones multinacionales: al menos el 87% de las investigaciones al respecto han estado patrocinadas por empresas de telecomunicaciones a las que no les interesa que se concluya que la telefonía móvil es una grave amenaza para la salud. Desarrollar un cáncer puede ser cosa de 25 años, más o menos el tiempo que llevan los teléfonos móviles en circulación. Los campos electromagnéticos de los móviles, que generalmente funcionan en frecuencias de microondas, penetran directamente en el cerebro cuando el móvil se pega al oído. Si meter la cabeza en un horno microondas te parece mal negocio, pasarte la vida con la oreja pegada a uno tampoco es una buena inversión de futuro. La Dra. Elisabeth Cardis llevó al cabo un estudio en 13 países, y concluyó que el uso de teléfonos móviles, especialmente durante más de 10 años, estaba asociado a un gran aumento de las probabilidades de contraer un tumor cerebral. El problema, por desgracia, no se circunscribe a los móviles en sí, sino que abarca también las torres de telefonía móvil. Previsiblemente, si la gente supiese estas cosas, reducirían tanto el uso del móvil que más de una compañía telefónica quebraría, y el resto sufriría enormes pérdidas.
La ignorancia es atrevida y asesina. Antes de informarse, esta mujer inconsciente podía alegar desconocimiento (cosa que no justificaría su desinterés a la hora de informarse sobre cómo proteger a su hijo), pero después de leer este artículo, nadie tiene excusa. Por culpa de "madres" como ésta, existe la leucemia infantil.
• MAQUINILLAS DE AFEITAR ELECTRICAS. Su campo electromagnético puede llegar a potencias de 200-400 mG, una verdadera y auténtica burrada. Sin embargo, aunque pueda parecer alarmante (y lo es), no sabemos si una exposición breve a esta potencia es peor que una exposición más prolongada a un campo de ―por ejemplo― 2 a 4 mG.
• SECADORAS DE PELO. Producen un campo de 50 mG a 15 cm de distancia, más que suficiente para aumentar el riesgo de tumores y daños genéticos, tanto en quien los usa como en el feto en el caso de mujeres embarazadas. Hace tiempo que se ha observado un índice anormalmente alto de incidencia de cáncer de mama en peluqueras. Esto se debe al empleo frecuente y prolongado de secadoras cerca del pecho.
• AUTOMÓVILES. El coche, aunque es presentado en la publicidad fetichista como una ninfa virginal y prístina, es realmente una gran jaula de Faraday móvil, además de una máquina de matar. Nos aísla del suelo, e impide que transmitamos a la Tierra la electricidad que absorbemos de la atmósfera. Además el motor y la batería producen un campo electromagnético propio. Para colmo, los materiales del parabrisas no permiten la entrada del espectro solar ultravioleta, y los materiales de la tapicería, el salpicadero, etc., producen fácilmente electricidad estática y despiden aromas fuertemente estrogenizantes y tóxicos. Buena parte de los accidentes de carretera se deben a síntomas (estrés, cansancio, fatiga visual, pérdida de atención, sueño, disminución del tiempo de reacción) directamente derivados de la chapuza electromagnética que es el automóvil.
• HORNOS MICROONDAS Y RADARES. Estos artefactos producen dos tipos de radiaciones, las microondas y las ELF. Las microondas se miden en miliwatios por centímetro cuadrado, y el límite de seguridad en Rusia, donde las investigaciones están más avanzadas, están en 0,1 mW/cm². En EEUU, están en 1 mW/ cm² (antes era de 10). Todos los hornos microondas exceden con creces el límite ruso. Antes ya hemos visto la cantidad de males asociados a personas y regiones expuestas a ondas de radar.
La vida no es posible sin campos electromagnéticos, y la salud óptima no es posible si los campos electromagnéticos están desequilibrados durante largos periodos de tiempo. La energía magnética es la energía de la Naturaleza en equilibrio.
(Doctor Richard Broeringmeyer, editor de "Bio-Energy Health Newsletter").
Cuando consideramos la vida orgánica a la luz de la biofísica, encontramos que los fenómenos eléctricos se hallan en la raíz de toda la vida celular y llegamos a la conclusión de que al final de todo hay una carga eléctrica.
(Dr. J. Bellot).
Los tipos de contaminación que suelen acaparar más la atención del público son la contaminación atmosférica, la acuática, la acústica y las diversas formas de intoxicación por productos químicos, comida inapropiada, productos de limpieza y similares. Sin embargo, hay una forma de contaminación de la que casi nadie es consciente, a pesar de que sus efectos son igual de graves o más que las formas antes mencionadas: la contaminación electromagnética o electrosmog. Para comprender la gravedad del problema, en este artículo comenzaremos dando un repaso a la importancia de los campos magnéticos y la bioelectricidad humana, y en la segunda parte nos meteremos de lleno en los efectos perniciosos de los campos electromagnéticos artificiales.
LA IMPORTANCIA DE LOS CAMPOS MAGNÉTICOS NATURALES EN EL ORDEN CÓSMICO
Las fuerzas universales de atracción y repulsión entre dos polos son las que mantienen la materia en orden, soldando las partículas atómicas, moviendo los electrones, rigiendo las reacciones químicas y cohesionando el sistema solar, las galaxias y toda estructura material. Cuando el Big Bang dividió la unidad primigenia, surgieron espontáneamente las dos fuerzas opuestas, como polo positivo y negativo de un inmenso campo electromagnético. A partir de ahí, la interacción entre esos dos polos moldeó al Universo tal y como lo conocemos hoy.
Por tanto, los campos electromagnéticos son tan antiguos como el mismo Cosmos y están relacionados con esta interacción entre dos extremos energéticos. El mundo material perceptible por los cinco sentidos convencionales se caracteriza por ser una encrucijada entre estos dos mundos, uno "oscuro" y otro "luminoso". Las tradiciones antiguas han identificado estos extremos de muchas maneras distintas: los taoístas hablaban de Yin-Yang, los antiguos germanos de hielo-fuego, los hindúes de Prakriti-Purusha, los cristianos de infierno-cielo, los maniqueístas de oscuridad-luz, y otros han hecho diversas contraposiciones igualmente válidas, como caos-orden, dionisiaco-apolíneo o devenir-ser. En los seres vivos más evolucionados, la polaridad esencial para la vida se manifiesta en la relación sexual entre macho y hembra, mientras que en química y alimentación, tenemos la contraposición alcalino-ácido. En el microcosmos, la polaridad viene representada por electrones, protones, iones y otras partículas, y hasta la informática se rige a día de hoy por un sistema polar llamado "binario", que emplea el 0 (la nada) y el 1 (el ser absoluto). Del mismo modo que una corriente eléctrica necesita dos polos para fluir (gradiente de potencial), también la vida y cualquier sistema precisa de dos extremos para desarrollarse, bajo un equilibrio similar al de una balanza. Sin tensión, no hay vida.
En lo que al espectro electromagnético se refiere, hablamos de una dimensión "infrarroja" y una "ultravioleta". En el lugar donde se cruzan y se mezclan estas dos dimensiones, surge la luz del espectro visible, es decir, los siete colores del arco iris, donde el rojo es el más "bajo" y oscuro, el violeta el más "elevado" y luminoso, y el verde ocupando una posición intermedia. Los hindúes y budistas consideran que la disposición de los plexos nerviosos humanos, llamados por ellos chakras, refleja un orden de existencia piramidal, en el que el primer chakraes la raíz en contacto con el mundo (infrarrojo) de la Madre Tierra, y el séptimo el receptor del mundo (ultravioleta) del cielo, el firmamento y el resto del Universo. Bajo este punto de vista, el ser humano es literalmente un conductor entre ambos mundos, en el que ambas fuerzas opuestas fluyen, se mezclan, coinciden y se concilian, particularmente a la altura del corazón.

El espectro de luz visible es sólo una pequeña porción del espectro electromagnético total, y se corresponde con la minúscula zona intermedia (el frente de batalla, si se quiere), donde se cruza lo ultravioleta con lo infrarrojo. El cuerpo humano, dispuesto verticalmente con sus siete principales plexos nerviosos, aparece como conductor de fuerzas entre ambas dimensiones, absorbiendo energías de la atmósfera a través de la respiración, la piel y los ojos, y pasándola a la Tierra a través de los pies. El color verde, elemento central de este espectro, se corresponde con la biosfera terrestre. Todo lo que hay por debajo de él está relacionado con la Tierra, y lo que hay por encima, con la atmósfera y el espacio.
Como todo el mundo sabe, nuestro planeta es un enorme imán, con "positivo" en el polo norte magnético, y "negativo" en el polo sur magnético. Esta polaridad se manifiesta, entre otras cosas, en la tendencia de las brújulas a apuntar al Norte, así como en fenómenos atmosféricos como las auroras. Los acontecimientos sísmicos y climatológicos también están estrechamente relacionados con el electromagnetismo, ya que el hierro del núcleo terrestre, así como el magma, son materiales altamente conductores, y el viento solar excita las partículas de la atmósfera volviéndolas reactivas y poniéndolas en movimiento. Los polos han cambiado de lugar innumerables veces a lo largo de la historia geológica de la Tierra. Se cree que el último cambio de polos pudo haberse dado hace 12.500 años, y que la desglaciación fue un efecto derivado. Algunos relacionan los cambios en el campo geomagnético con la aparición y desaparición de ciertos homínidos.
Las auroras polares (boreal y austral) son el fenómeno atmosférico más representativo de la condición magnética de la Tierra. Suceden cuando un viento solar cargado eléctricamente es captado por la ionosfera y guiado hacia los polos. Cuando las partículas del viento solar chocan contra los átomos y moléculas del aire terrestre, los vuelven reactivos y se libera energía en forma de luz. Las auroras presentan más actividad cuando las temperaturas son bajas, por lo que durante la última edad de hielo debieron ser más intensas y probablemente se dieron en latitudes más alejadas de los polos.
Pero la polaridad de la Tierra no sólo se manifiesta en la oposición Norte-Sur. El suelo en sí es un polo negativo con respecto a la atmósfera. Un informe de una empresa que fabricaba ionizadores para la NASA escribía que:
Se ha determinado con plena certeza que existe un campo eléctrico entre la Tierra y la atmósfera. Este campo eléctrico natural es normalmente positivo en relación con la Tierra, y su fuerza suele ser del orden de varios centenares de voltios por metro.
Dice Daniel Reid, en "El tao de la salud, el sexo y la larga vida":
El gradiente de potencial es mayor en lugares como las montañas, las playas, los parques y otros espacios abiertos, donde los iones negativos fluyen libremente desde el polo Yang positivo de la atmósfera al polo Yin negativo de la Tierra. Todos los organismos vivos situados entre ambos polos actúan como conductores de esta energía.
Victor F. Hess ganó el premio Nobel en 1912 por haber descubierto que el origen de los rayos cósmicos, responsables de la ionización de la atmósfera, no sólo estaba exclusivamente en el Sol, sino en toda la galaxia, notablemente debido a las supernovas y el viento estelar o galáctico. En 1980, la misión espacial MAGSAT confirmó que la Tierra recibe influencias magnéticas del Sol y el resto del mundo sideral. El biólogo ruso Aleksandr Petrovich Dubrov realizó 1228 experimentos basándose en los efectos del magnetismo sobre seres humanos, animales, aves, insectos y plantas. Vio claramente que existía una correlación directa entre el bombardeo de rayos cósmicos procedentes de protuberancias solares y los ataques al corazón, accidentes industriales y de carretera, y episodios de esquizofrenia aguda. Concluyó que toda la materia, incluyendo la no-orgánica, se veía fuertemente influenciada por los rayos cósmicos, y que los seres vivos se veían afectados de tal modo que hasta cambiaba la sustancia reproductiva, el material hereditario y la estructura del ADN. En "The Geomagnetic Field and Life: Geomagnetology" (1978), Dubrov concluye que las fuerzas geomagnéticas y cósmicas son un importantísimo factor evolutivo, y que las formas de vida se encuentran sintonizadas con los ritmos magnéticos de la Tierra y el firmamento. Dubrov propuso profundizar en una rama científica a la que llamó "astrobiología" (no confundir con el mismo término acuñado por la NASA, que se refiere al estudio de posible vida extraterrestre). Dubrov tiene libros muy interesantes y sigue activo en conferencias e investigaciones. Por su parte, el Dr. Robert O. Becker (1923-2008, autor de "Electromagnetism and life", "Cross currents" y "The body electric") comprobó que las tempestades magnéticas coinciden siempre en un aumento en el ingreso de pacientes en hospitales mentales, y en brotes psicóticos inexplicables por parte de pacientes ya hospitalizados.
Actualmente conocemos bien el efecto que tienen los campos magnéticos, no sólo sobre la Tierra (velocidad a la que gira, actividad sísmica, gravedad, órbita, climatología, etc.) sino también sobre el comportamiento y la salud del ser humano. Sabemos, por ejemplo, que ciertos vientos (como el Levante en Cádiz) provocan estrés, que algunos acontecimientos astrales (como eclipses) van seguidos de un aumento de crímenes e ingresos en psiquiátricos, que el ciclo lunar (además de regir las mareas) está relacionado con el ciclo reproductivo de la mujer, o que cuando la Luna está llena, el vello facial y corporal crece más de lo habitual. La influencia de los campos magnéticos astrales, rige hasta cierto punto los biorritmos o biociclos (como el de sueño-vigilia), la conducta y la orientación, ya que en nuestros cuerpos hay electrones, iones y metales que son sensibles a estas fuerzas.
Pero la influencia de los astros no se detiene aquí. Las tormentas solares pueden causar interrupciones totales en todos los sistemas terrestres que empleen un campo electromagnético. Así sucedió en 1859 y en 1921, años en los que se registraron graves apagones e interrupciones de la telegrafía (la tormenta magnética de 1859 atacó los cables telegráficos con tal fuerza que prendió fuego al papel telegráfico y electrocutó trabajadores). Actualmente, en un mundo mucho más dependiente de la tecnología, los efectos de una tormenta solar fuerte serían bastante más dramáticos. El apagón de Quebec de 1989, causado por una tormenta solar, dejó a seis millones de personas sin electricidad.
La magnetosfera terrestre, causada por el hierro del núcleo, ayuda a amortiguar, en conjunción con la atmósfera, los efectos del constante bombardeo cósmico, "seleccionando" los rayos y logrando unas condiciones idóneas para la vida. Es un hecho bien conocido que las tormentas, erupciones, vientos y manchas solares tienen un fuerte efecto en el campo magnético de la Tierra (llegando a causar tormentas magnéticas, apagones eléctricos, interrupción de telecomunicaciones, etc.) y en el comportamiento humano. Sin embargo, el Sol y la Tierra no son los únicos cuerpos astrales a cuya influencia está sujeto el ser humano. La Luna, Marte, Venus, todos los cuerpos del sistema solar, los cometas y las estrellas del espacio exterior, tienen también, en mayor o menor medida, efectos electromagnéticos sobre nuestro planeta y sobre nosotros mismos.
Nuestros antepasados fueron plenamente conscientes de todos estos asuntos ya durante el Paleolítico, y de la necesidad de interpretarlos y explicarlos, nacieron la astrología y la astronomía. Los hombres y mujeres antiguos sabían que los primeros días y meses de un niño lo marcan para el resto de su vida, y que no sería igual un niño que había nacido bajo la influencia de Marte, con luna llena, en plena primavera y con la nieve derritiéndose, que un niño nacido bajo la influencia de Venus, con luna nueva y en otra época del año abundante en nevadas ―por mucho que ambos niños compartiesen la misma carga genética. Éste es el significado originario del zodiaco, así como de la simbología astral presente en la alquimia, que con el paso del tiempo y el desarrollo de la civilización humana, se han ido distorsionando hasta convertirse en caricaturas sensacionalistas de lo que antaño fueron.
De ese reconocimiento instintivo de la influencia astral proceden las tradiciones rituales, con sus calendarios, fiestas, acontecimientos programados y la división del firmamento en doce "parcelas": los signos del zodiaco. La mejor época para casarse, para librar una guerra o un torneo, para promulgar una ley, para construir un templo, para cortar madera, para concebir un hijo, para cazar, para sembrar, para cosechar y un larguísimo etc., venía determinada por la configuración astral y la influencia de la Tierra. Los chinos elevaron esto a la categoría de ciencia con el Feng-Shui. Puede decirse que el baile de los astros en el firmamento y el estado de la Tierra regían el "tempo" de las sociedades tradicionales. Para corroborarlo, los dioses y los planetas compartían nombres en Roma, y a día de hoy seguimos llamando a los días de la semana por el nombre de los antiguos dioses paganos.

Planetas con nombres de dioses, o dioses con nombres de planetas. La Tierra no es el único cuerpo del Sistema Solar que tiene auroras boreales. Los gigantes gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno) tienen campos magnéticos muchísimo más poderosos que el terrestre, enormes cinturones de energía y atmósferas gaseosas altamente reactivas, a menudo plagadas de vientos y tormentas (como el famoso "ojo de Júpiter"). Mercurio también tiene campo magnético, y en Marte se han observado asimismo auroras. Arriba, aurora boreal de Júpiter. El telescopio Chandra captó los rayos X y los coloreó de magenta, y el Hubble captó los ultravioleta, coloreándolos de azul. Centro, aurora austral en el polo sur magnético de Saturno, fotografiada por el Hubble el 28 de Enero de 2004. Abajo, aurora magnética en Urano, captada por el NICMOS (astronomía infrarroja) desde el Hubble, en 1998.
POR QUÉ EL SOL ES LA VIDA
Los chinos denominan Yang a la energía positiva y atribuyen su origen al Sol y las estrellas, la energía negativa la denominan Yin, y atribuyen su origen a la Tierra.
(Soulié de Morant, cónsul francés en Shanghai, 1919).
El Sol manda a nuestra atmósfera radiaciones ultravioleta y vientos solares consistentes en partículas cargadas eléctricamente (protones, electrones, helio y otros iones), que alcanzan velocidades de 400 a 500 km por segundo. La interacción del hombre con el Sol procede de los albores de nuestra especie y ha modelado enormemente nuestra evolución. Hay una relación comprobada científicamente entre la luz solar que penetra por el nervio óptico y las secreciones químicas del cerebro. Los factores clave en este proceso son los rayos ultravioleta A (UVA) y la retina, cuyas células epiteliales se vuelven altamente neuroactivas en presencia de los ultravioleta, transmitiendo las radiaciones a través del nervio óptico como un poderoso impulso nervioso directamente a las glándulas pituitaria y pineal, que a su vez segregan una serie de sustancias químicas. A esto se le llama "sistema oculoendocrino" y ha dado lugar a una rama científica llamada fotobiología.
De esto se desprende que la cantidad y la calidad de la luz que llega a los ojos y a la piel es tan importante como las características del aire que se respira, el agua que se bebe, los alimentos que se comen y las sustancias químicas a las que estamos expuestos. Del mismo modo que el hombre no puede esperar mantener una salud excelente comiendo comida desnaturalizada y despojada de sus nutrientes, ni respirando aire contaminado, tampoco puede sostenerse a base de luz desprovista de sus "nutrientes" ultravioleta.

Es difícil encontrar una tradición ancestral que no rinda culto de alguna forma al Sol como fuente de vida, salud y energía. Los rituales de muerte y resurrección del Sol Invicto han pasado a prácticamente todas las religiones y han marcado el imaginario colectivo de civilizaciones enteras. Ahora sabemos que las radiaciones y el viento solares, literalmente rigen la mayor parte de fenómenos de nuestro planeta, desde terremotos y la climatología, hasta el comportamiento y las mutaciones genéticas y la aparición de nuevas razas, especies y formas de vida.
En tiempos paleolíticos, las razas humanas nórdicas tuvieron menor exposición al Sol debido a su necesidad de abrigarse por el frío, de modo que lo compensaron reduciendo drásticamente la pigmentación de su piel y de sus ojos para permitir la entrada de los beneficiosos rayos cósmicos a su cuerpo y a su cerebro. Gracias a esto y a su alimentación rica en grasas animales saturadas, nuestros antepasados no sólo pudieron seguir sintetizando con éxito la vitamina D necesaria para sobrevivir a los rigores del último máximo glacial, sino también para construir los cuerpos más grandes y los esqueletos más sólidos (Neandertal y Cromagnon) de todo el registro fósil humano.
Cuando, como resultado de cambios en la actividad solar, advino el cambio climático hace unos 12.000 años, hubo enormes trastornos metabólicos en el cuerpo humano, no sólo debido al calor, sino también a la agricultura, que tuvo un impacto catastrófico en los hábitos alimenticios humanos. La síntesis de vitamina D cayó en picado debido a la sustitución de las grasas saturadas animales por hidratos de carbono complejos, y esta deficiencia de vitamina D no se compensó aumentando la exposición del cuerpo al Sol. Comenzó la degeneración, lenta pero inexorable, de la calidad biológica humana en las sociedades civilizadas.
Con el auge de la civilización industrial, el problema del contacto con la luz del Sol se agravó. La densa capa de contaminación que ahora rodea el planeta ha reducido la intensidad solar, tendiendo a eliminar concretamente la banda ultravioleta del espectro. En el observatorio de Mount Wilson (California) los astrónomos han constatado una reducción del 10% en la intensidad media de la luz a lo largo de la segunda mitad del Siglo XX, y una espectacular reducción del 26% (!) en la llegada de radiaciones ultravioleta. Sin embargo, así como ha disminuido la cantidad de rayos UVA debido a la capa de porquería atmosférica, el deterioro de la capa de ozono ha aumentado la cantidad de rayos UVB, dañinos para la vida. Este trastorno en la composición de las radiaciones solares ha tenido consecuencias inmediatas sobre la biosfera, por ejemplo en la agricultura, reduciendo las cosechas y la resistencia de las plantas a las plagas, hasta el punto de que muchos agricultores llegan a cubrir el suelo de sus cultivos con papel de aluminio, a fin de incrementar la radiación. Sin embargo, si la decadencia de la luz solar ha producido estos efectos en la agricultura, deberíamos preguntarnos seriamente qué efectos estará ejerciendo sobre el sistema oculoendocrino humano, y qué se puede hacer para luchar contra ellos.
Desgraciadamente, el problema de la deficiencia de rayos ultravioleta no se limita a la contaminación atmosférica ni a la manía de abrigarse demasiado debido a hábitos sedentarios, mala alimentación y un metabolismo deprimido. Las ventanas de vidrio, los parabrisas de automóvil, las gafas (transparentes u oscuras) y las lentillas de contacto, eliminan buena parte de la porción ultravioleta del espectro solar. Del mismo modo, la iluminación artificial que utilizamos en nuestros hogares, lugares de trabajo, hospitales, centros educativos, etc., carece totalmente de la banda ultravioleta. La gente suele pasar la mayor parte de su tiempo bajo techo, entre cristales y paredes, y cuando salen a la calle a menudo es con gafas de sol. El ocio ha dejado de consistir en actividades deportivas o salidas al campo, y se ha sustituido por las compras, la televisión, los videojuegos y las reuniones en lugares cerrados y aislados de la atmósfera y la Tierra. El sistema de vida actual nos está sometiendo, por tanto, a un régimen de exposición de luz totalmente alejado de lo que nuestro cuerpo realmente necesita para estar sano.
Imagen del Sol en espectro ultravioleta.
Los soviéticos estaban muy adelantados en el estudio de la fotobiología y la helioterapia (utilización del Sol con fines curativos, actualmente existen prácticas similares como el sungazing o el yoga solar). En 1967, en una reunión del Comité Internacional de Iluminación en Washington, tres científicos rusos presentaron el resultado de sus investigaciones:
Si la piel humana no permanece expuesta a las radiaciones solares (directas o dispersas) durante largos períodos de tiempo, se presentan alteraciones en el equilibrio fisiológico del organismo humano. Los resultados son perturbaciones funcionales del sistema nervioso y deficiencia de vitamina D, con un debilitamiento de las defensas del cuerpo y una agravación de las enfermedades crónicas.
Por su parte, el Dr. Michael Gitlin (Institudo Neuropsiquiátrico de la Universidad de California), comprobó que cuando faltaba la luz solar, el cerebro comenzaba a segregar melatonina, una hormona que en condiciones normales sólo se reserva para las horas de poca luz, y que produce somnolencia, letargo, apatía y depresión ("tristeza invernal"). El 70% de sus pacientes respondió positivamente a un tratamiento a base de luz artificial de espectro completo (incluyendo ultravioleta). Con luz solar los resultados habrían sido, a no dudarlo, incluso mejores. También se experimentó en algunos institutos: la instalación de luces de espectro completo brindaba resultados inmediatos, como el descenso de los dolores de cabeza, mareos, fatiga, irritabilidad, depresión e incluso la mejora de los resultados académicos.
Imágenes del Sol capturadas en distintas longitudes de onda. Desde arriba a la izquierda y en el sentido de las agujas del reloj: radio, microondas (el punto negro es Venus), rayos X e infrarrojos. El Sol manda radiaciones de todo el espectro electromagnético. Del mismo modo que el útero de la mujer ejerce una labor seleccionadora sobre el semen del hombre, también la magnetosfera y la atmósfera terrestres "filtran" la luz y el viento solar de sus elementos perniciosos para la vida (rayos gamma, rayos X, rayos ultravioleta C y B, microondas).
EL CAMPO ELECTROMAGNÉTICO DE LOS SERES VIVOS
Dado que nuestros cuerpos están hechos de material conductor y estamos dentro del campo magnético de la Tierra, es lógico suponer que nuestros cuerpos son como imanes. Un imán tiene dos polos que deben estar ubicados en la línea central del imán, de lo que se puede deducir fácilmente que los polos de nuestro cuerpo han de estar en algún lugar de la cabeza y en la base del abdomen.
(Dr. Yang Jwing-Min, "The root of chinese Chi-Kung").
La ciencia no ha hecho más que confirmar aquello que las tradiciones más avanzadas han sabido desde siempre: que en los seres vivos hay una fuerza vital invisible que se manifiesta en todo un sistema bioelectromagnético. Los chinos llamaron Qi o Chi a esta fuerza, los japoneses Ki, los koreanos Gi, los egipcios Ka,los hindúes Prana, los polinesios Maná, Aristóteles "éter", los maniqueos "luz" y los cabalistas judíos "luz astral". Los pitagóricos griegos ya hablaron de una energía que todo lo impregna, los hipnotistas Van Helmont y Franz Anton Mesmer reconocieron el "magnetismo animal", el Dr. Reichenbach habló de "fuerza ódica", Wilhelm Reich del "orgón", Von Liebenfels del "elektron de los dioses", los nazis del "vril" y los científicos soviéticos de la "energía bioplásmica". La lista se dilata, evidenciando que la bioenergía (como soy partidario de llamarla) se trata de una noción universal perfectamente explicable por la ciencia, no un delirio de cuatro místicos aislados. En India y en China, el arte de absorber energía de la atmósfera mediante ejercicios respiratorios (Pranayama y Chi-Kung) es considerado una ciencia, en cambio actualmente en Occidente no existe ninguna disciplina comparable.
Igual que el planeta, el cuerpo humano posee un campo electromagnético y precisa por tanto de dos polos magnéticos para tener equilibrio. Nuestro polo positivo se encuentra en el centro del cerebro, a la altura del entrecejo (plexo cavernoso), y nuestro polo negativo, en el centro del bajo vientre (plexo prostático o uterino), coincidiendo con el centro de gravedad de nuestro cuerpo. Ambos "polos" coinciden con zonas anatómicas de estructura laberíntica y un enorme gasto metabólico. De hecho, en el artículo sobre la revolución carnívoraya hemos visto cómo el cerebro sólo pudo crecer y desarrollarse cuando rebajamos el gasto metabólico del sistema digestivo gracias a la consumición de carne cocinada. Ambos sistemas, por tanto, forman parte de una balanza metabólica y magnética, y determinan el equilibrio de nuestra salud.
El campo electromagnético humano como una batería con sus dos polos. La antropología evolutiva demuestra que, en el cuerpo humano, el desarrollo del "laberinto superior" (el cerebro) se llevó al cabo reduciendo el gasto metabólico y simplificando la estructura del "laberinto inferior" (los intestinos) gracias a la revolución carnívora y otros efectos evolutivos del frío.
El campo electromagnético más fuerte del cuerpo humano es el corazón, órgano al que en diversas tradiciones se le ha concedido una importancia enorme como centro del ser del individuo. Se ha determinado que el corazón emite un campo que es 100 veces más poderoso en lo eléctrico y 5.000 veces más poderoso en lo magnético, que el campo electromagnético del cerebro. Este campo cardíaco está en continua interacción con el cerebro y se acopla a (además de influir en) los diversos biorritmos, latidos, estados de ánimo, etc., tanto nuestros como de las personas que nos rodean.

Campo electromagnético del corazón. El corazón viene a ser el intermediario que concilia los poderes del cerebro y los del vientre.
Muchos animales hacen extenso uso del magnetismo y/o de la electricidad. Por ejemplo, las palomas mensajeras se orientan sintonizando los cristales de magnetita de su corteza cerebral con el campo magnético de la Tierra. Gracias a esto, son capaces de encontrar su camino a través de la niebla o en noches oscuras, sin absolutamente ningún punto de referencia visual. Sin embargo, cuando se les atan a la cabeza pequeñas barras de imán, pierden su capacidad magnética, y su sentido de la orientación queda anulado. También se han encontrado diminutas partículas superparamagnéticas en las vellosidades del abdomen de las abejas, y que se cree son responsables de su capacidad para encontrar sus fuentes de alimentación incluso en días de densa niebla. Los tiburones, rayas y otros animales marinos, poseen las llamadas ampollas de Lorenzini, órganos sensoriales con los que se detectan campos magnéticos. De hecho, los buzos y surfistas a menudo utilizan dispositivos electromagnéticos para aturdir estos órganos y prevenir ataques violentos. Las anguilas eléctricas, capaces de producir descargas de hasta 600 voltios, son otro buen ejemplo de bioelectricidad. Es conocida la susceptibilidad de los animales en general, que a menudo se adelantan instintivamente a ciertas catástrofes naturales como los terremotos, las inundaciones o las erupciones volcánicas, relacionadas con la actividad del subsuelo ―que a su vez se halla influido por los metales del núcleo terrestre, el magma, la magnetosfera y la actividad solar. Los bebés, que nacen en gran medida intactos de los estragos causados por la vida civilizada y que tienen un cráneo más delgado, así como muchos niños, suelen mantener también una alta sensibilidad magnética. Esto dura generalmente hasta que los huesos se fortalecen, las suturas craneales se sueldan, el sistema endocrino va cambiando y la vida moderna va erosionando el organismo a todos los niveles.
Hoy sabemos que el ser humano tiene un órgano bioelectromagnético sensorial comparable, que se relaciona con dos importantes glándulas del centro del cerebro (la pituitaria y la pineal) y que, antes del advenimiento de la sociedad tecnologizada, los humanos tuvimos, seguramente más que los animales, ciertas facultades relacionadas con esto. El británico Dr. Richard Baker descubrió (y ver aquí) que existe una masa de cristales de magnetita ligeramente por encima y por debajo del pasaje nasal, justo delante de la glándula pituitaria. Esto fue definitivamente corroborado en 1992 por Joe L. Kirschvink, en su estudio "Magnetite biomineralization in the human brain". Sin embargo, este hecho ya era conocido en la práctica desde hacía mucho tiempo. En Oriente, donde han florecido las tradiciones (hinduísmo, taoísmo, budismo, etc.) que mejor conocen el cuerpo humano, esta zona era llamada "campo del elixir superior", "ojo celestial", "saber" (ajña), "perla de la sabiduría", urna, "ojo de Shiva", "ojo de fuego de la percepción trascendental", "punto brillante", y otros muchos sobrenombres de connotaciones claramente metafísicas. Se consideraba que aquí residía un centro energético importante que, al ser activado, brindaba al adepto percepciones más allá de los cinco sentidos convencionales. Por su parte, los hipnotistas han intuido desde su origen que por encima de la nariz hay un poderoso campo magnético, y siempre han dirigido hacia él su atención y concentración.
La glándula pineal produce neurohormonas como la melatonina y la serotonina, dos sustancias que rigen prácticamente nuestro estado de ánimo influyendo sobre nuestras funciones vitales (apetito, sueño-vigilia, libido, etc.). Se sabe que la pineal es altamente sensible hasta a las más leves oscilaciones del campo magnético de la Tierra, y que éstas influyen en sus secreciones. Por tanto, no hay ningún motivo para no pensar que es igualmente sensible a los campos electromagnéticos astrales y a los nuevos campos artificiales ―muchos de los cuales son infinitamente más potentes que los naturales.
Las corrientes directas que circulan por el cerebro humano y el sistema nervioso gracias a la actividad cerebral, también causan un campo magnético: se trata del aura representada en torno a las cabezas de los santos, dioses y ángeles, tanto en Occidente como en Oriente. Existen seres particularmente perceptivos (como los niños, muchos animales, y personas que han cultivado esta facultad o que la han conservado) a los campos magnéticos; algunos todavía llegan a verlos a simple vista.

Como la Tierra, el cuerpo humano está surcado por infinidad de canales de energía que no necesariamente coinciden con los nervios ni con los vasos sanguíneos. Las corrientes eléctricas naturales del cuerpo están tan reconocidas que se emplean en electrocardiogramas, encefalogramas, detectores de mentiras que miden el potencial eléctrico de la piel, etc., y se sabe que un shock eléctrico aplicado a tiempo puede solucionar una parada cardiaca.
También sabemos (Dr. Dimier y Dr. E. Biancini) que en personas de
buena salud, la carga eléctrica ronda un promedio de 8 microamperios, y en
personas fatigadas, 1 ó 2, mientras que por el contrario, las personas
sobreexcitadas o hiperactivas se encuentran en un estado de "cortocircuito", a
15 microamperios. Todo el sistema nervioso viene a ser un árbol bioeléctrico
que rige nuestro organismo desde su "cuartel general" cerebral. La acupuntura
china conoce al dedillo estos canales (a los que llama "meridianos"), buena
parte de los cuales termina en las plantas de los pies y en las palmas de las
manos, y ha fusionado este conocimiento con la ciencia occidental para producir
la electroacupuntura, un eficaz método de terapia de lesiones y otros males. El
Hospital General de Veteranos de Taipei (Taiwán) ha llevado al cabo con mucho
éxito diagnósticos precoces (antes de la manifestación sintomática) de
enfermedades con hasta un 80% de éxito, sin emplear ninguno de los métodos
(análisis de sangre, rayos X, estetoscopios, etc.) asociados a la medicina
moderna occidental, totalmente basada en una perspectiva química y mecanicista
(por no mencionar económica) del hombre, e ignorante en cambio de la física del
cuerpo, o biofísica. En Korea del Sur, China, Taiwán y Japón, los métodos que
aunan lo tradicional y lo moderno, están a la orden del día, y sus
especialistas tienen gran éxito cuando se mudan a Occidente.
Si el cuerpo humano es como un circuito surcado por corrientes eléctricas, ¿dónde y cómo se almacena la energía absorbida de la atmósfera a través de la respiración, los ojos y la piel? Como en una batería, la bioenergía se guarda en los electrolitos de los fluidos vitales, asociados al bajo vientre, nuestro "polo sur" negativo. Los electrolitos (conductores eléctricos en los que la corriente se transmite por iones en lugar de por electrones), se almacenan en estos fluidos hasta que son liberados en forma de impulsos nerviosos, a instancias del cerebro. Esto explica la importancia que dan las religiones orientales al cultivo y conservación de "esencias" del organismo, especialmente del semen.
La serpiente del cielo. El relámpago es la manifestación más obvia y puntual de la interacción electromagnética natural entre la Tierra y el cielo. También se da cuando las erupciones volcánicas o los incendios forestales lanzan grandes cantidades de partículas ionizadas al aire. Los pueblos indoeuropeos lo relacionaban con dioses masculinos de la atmósfera, como Thor, Zeus, Júpiter, Perun o Indra. Algunos consideran que las primeras formas de vida surgieron cuando cayeron rayos sobre el mar, ionizando el agua, transmitiéndole energía y separando lo ácido de lo alcalino.
Las investigaciones de von Reichenbach y Wilhelm Reich
A mediados del Siglo XIX, el barón alemán Dr. Karl Ludwig von Reichenbach dedicó tres décadas a la investigación de campos magnéticos. Von Reichenbach, un verdadero superdotado y genio de su tiempo, respetado químico, geólogo, metalurgo, naturalista, filósofo y miembro de la Academia Prusiana de Ciencias, había descubierto varios productos químicos derivados del alquitrán y económicamente importantes, contribuyendo enormemente a la industria química de su país, que tanto influyó en el impresionante boom alemán. Sin embargo, sus aportes más notables iban a venir por su interés en profundizar en una teoría de Galileo, según la cual la Tierra estaba magnéticamente conectada a una fuerza central universal en el espacio exterior. Reichenbach, metalurgo experimentado, consideraba que esto se debía al hierro del núcleo terrestre.
En 1839, se retiró del mundo industrial y comenzó una investigación de las patologías del sistema nervioso humano, concluyendo que estaban en buena medida influenciadas por la Luna. Influenciado por la obra de Mesmer, postuló que el sistema nervioso humano era susceptible a los entornos magnéticos, pero sus investigaciones acabaron llevándole mucho más lejos. En todo imán detectó, tras pasar tiempo a oscuras para sensibilizar los ojos, un brillo rojo en su polo sur o negativo, y un brillo azul en su polo norte o positivo, y acabó dando con la existencia de una fuerza universal que fluía entre estos dos polos, que impregnaba a todo ser vivo y que se manifestaba como una combinación de electricidad, magnetismo, calor y finalmente luz. A esta energía la llamó "fuerza ódica" u Od (curiosamente, ése es el nombre que daban los antiguos escandinavos a la energía que inspiraba a los bersekers o guerreros poseídos). Von Reichenbach expuso con detalle su teoría en un largo artículo titulado "Investigaciones sobre magnetismo, electricidad, calor y luz en relación a las fuerzas vitales", que apareció en un número especial de un prestigioso jornal científico, "Annalen der Chemie und Physik". Entre otras cosas, dijo que el Odtenía un flujo negativo y positivo, un lado oscuro y otro luminoso, y que los individuos podían emanarlo voluntariamente de las manos, la boca y la frente.

Barón Dr. Karl Ludwig von Reichenbach (1788-1869).
Otro caso que confirmó la misma idea, vendría al siglo siguiente, de la mano de un judío austriaco (aunque no fue educado en el judaísmo y él mismo no se consideraba judío), el Dr. Wilhelm Reich. Como Freud y Karl G. Jung en un comienzo, Reich perteneció al círculo de psicoanálisis freudiano de Vienna. Acabaría rompiendo con el círculo, pero nunca llegaría a desprenderse de su obsesión freudiana con la sexualidad como causa subyacente de todos los trastornos psicológicos. Tras haber coqueteado con el marxismo, y tras ser rechazado por los freudianos, sería rechazado también por los nazis. Las extravagantes teorías de Reich (quien en su afán de "disparar la energía sexual" consideraba que todo el mundo estaba "sexualmente reprimido" y propugnaba cosas como la sexualidad adolescente, la extensión de los anticonceptivos, la emancipación de la mujer y el aborto) no cuajaron en la sociedad nazi, que defendía la familia a ultranza y que atacó su artículo "La lucha sexual de la juventud". En Oslo también sería rechazado, y en EEUU fue condenado a dos años de prisión. Varias toneladas de sus publicaciones fueron quemadas a instancias de la FDA (Food and Drug Administration, poderoso organismo que domina la industria alimentaria y sanitaria) en 1956, en un inaudito acto de censura, quizás el más notable de toda la historia americana.
Reich declaraba haber descubierto el "orgón", una fuerza que él describía como omnipresente, azul, y responsable del clima, la gravedad, la formación de las galaxias y la expresión biológica de las emociones y la sexualidad, especialmente durante el orgasmo. Según su teoría, expuesta en "La biopatía del cáncer", el cuerpo humano recibía el orgón del Sol y la atmósfera. Su invención de acumuladores de orgón atmosférico en 1940 y sus declaraciones de poder curar el cáncer con ellos, supuestamente fueron la causa de que la industria sanitaria americana le censurase. Reich moriría en la cárcel en 1957, unos días antes de pedir libertad condicional.
El efecto Kirlian
La cámara Kirlian toma su nombre de un matrimonio ruso, Semyon Davidovich Kirlian y su mujer Valentina, que la inventaron accidentalmente en 1939, mientras experimentaban en el laboratorio del Hospital de Alma-Ata (Kazajstán) con campos electromagnéticos de alto voltaje. De forma parecida al Dr. William Kilner en 1911, descubrieron que aplicando un campo electromagnético entre el objeto a fotografiar y el papel fotosensible, quedaba plasmada una especie de aureola de energía. El régimen soviético (que a pesar de su materialismo cientifista siempre concedió importancia a los asuntos "paranormales", las medicinas tradicionales y la curación de enfermedades por ayunos y dietas) se interesó por este descubrimiento y financió las investigaciones del matrimonio.
Durante los años 60, junto con el Dr. Inyushin (Universidad de Kazajstán) y el Dr. Grishchenko (Universidad de Moscú), el matrimonio Kirlian ayudó a dar forma a la teoría de una sustancia biológica sutil a la que los soviéticos llamaron en 1967 "energía bioplásmica", bioplasmática, plasma biológico o plasma cósmico. Llegaron a la conclusión de que este "halo" de energía era una especie de flujo movedizo y radiante compuesto de electrones, protones e iones libres, y que podía considerarse un "quinto estado de la materia" (por encima de sólido, líquido, gas y plasma), dentro del cual el equilibrio entre partículas de carga positiva y negativa es relativamente estable. Cuando el equilibrio se trastorna, aparecen las enfermedades tanto psicológicas como físicas.
La efluviografía Kirlian no es una patraña pseudocientífica ni un fenómeno paranormal, sino un sistema electrográfico probadamente real, capaz de plasmar lo que se conoce en física como efecto corona (también llamado descarga de corona) de objetos tanto vivos como inanimados. Arriba, la contraposición entre el "aura" de un champiñón cultivado por métodos orgánicos y uno cultivado por métodos comerciales de producción en masa. Las raíces son visibles aunque se hayan arrancado, lo mismo pasa en el caso de miembros humanos mutilados: el aura de la pierna, el dedo o la mano, permanece tras su amputación. Las investigaciones están actualmente a cargo del Dr. Konstantin Korotkov, de la Universidad de San Petersburgo.
Que el método Kirlian "funciona" es algo aceptado. Donde sí hay polémica es en la naturaleza del campo energético fotografiado, así como en las diversas aplicaciones que esta fotografía podría tener. Sus partidarios afirman que se puede utilizar para conocer el estado de ánimo de una persona, para diagnosticar y hasta anticipar enfermedades, para saber si se miente, etc. Los certeros juicios de las personas con sensibilidad "psíquica" supuestamente vendrían dados por su capacidad para ver el aura humana, y por tanto para comprender directamente la esencia de un individuo, ya que hasta ahora es fácil actuar, fingir y mentir, pero nuestro campo electromagnético es infalsificable.
Actualmente las investigaciones al respecto están a cargo del físico Dr. Konstantin G. Korotkov, de la Universidad de San Petersburgo. Korotkov posee las patentes de 12 invenciones del campo de la biofísica, ha publicado más de 70 estudios en publicaciones científicas importantes, sus conferencias lo han llevado a 24 países y además es un avezado montañero con dos décadas de experiencia. Korotkov ha perfeccionado la técnica Kirlian con un invento suyo, el GDV (Gas Discharge Visualizations), otra cámara de bioelectrografía con la que se puede analizar y monitorizar muy pormenorizadamente los campos electromagnéticos vivos para conocer la salud de órganos, las características psicológicas de un individuo, el estado anímico y otros factores. En la Federación Rusa esta técnica está totalmente aceptada por el Ministerio de Salud, y el GDV catalogado como instrumento médico. En el mundo más occidental, en cambio, la sanidad está en manos de poderosas megacorporaciones privadas para las cuales las enfermedades son un enorme negocio, con lo cual una población totalmente sana sería la ruina para ellos. Aunque se dan conferencias y se empieza tímidamente a introducir esta nueva rama científica, el progreso en Occidente es más lento, y seguirá siéndolo hasta que el obsoleto sistema económico cleptocrático, usurero y supra-estatal sea cambiado.
El Neandertal y el campo magnético de la Tierra
El geofísico Jean Pierre Valet habla sobre la posible relación entre la desaparición del Neandertal con un fenómeno que afecta al campo magnético de la Tierra:
Hemos propuesto muchos escenarios para explicar la desaparición de los neandertales y ninguno de ellos es muy convincente actualmente. Hay una cosa que nadie ha notado y es que en el momento de la desaparición del hombre de neandertal que se produjo más o menos entre 40 mil o 35 mil años antes de nuestra era, el campo magnético de la tierra ha tenido una característica muy peculiar, su intensidad era muy débil y su dirección ha evolucionado considerablemente. Voy a explicar un poco de qué se trata. Cuando se coge una brújula actualmente, ésta va a apuntar hacia el polo norte magnético, que está muy cerca del polo norte geográfico, pero hace 40 mil años el polo norte magnético se encontraba cerca del polo sur geográfico. Se produjo lo que llamamos una inversión. Es probablemente lo que ocurrió durante el "evento Laschamp", que es cuando hace 35 mil años el campo magnético se hizo muy débil y dio lugar a una inversión.
Son fenómenos que ocurren con frecuencia a lo largo de la historia de la Tierra, la última inversión se produjo hace 780.000 años pero también hay eventos mucho más rápidos durante los cuales el campo se desestabiliza durante un corto periodo para después volver a la polaridad inicial. Esto es justo lo que sucedió hace 40 mil años. Durante este periodo el campo se debilitó y permitió la entrada de radiación cósmica ya que la protección magnética del planeta estaba alterada. Debido a esto, muchas partículas provenientes del espacio van a alcanzar las capas bajas de la atmósfera y desencadenar una avalancha de reacciones químicas muy concentradas que van a atacar la capa de ozono destruyéndola parcialmente, en especial en la zona cercana a los polos. Ahora tenemos únicamente dos polos magnéticos pero durante el evento Laschamp sabemos que pudo tener muchos más. Debido a esta multipolaridad los ataques a la capa de ozono fueron más significativos.
La capa de ozono nos protege de los rayos ultravioletas, especialmente de los B (UV-B), que son los que dañan la piel, y cuando la capa de ozono es afectada penetran más rayos ultravioletas. Actualmente observamos esto en el sur de Chile. En la ciudad de Punta Arenas, donde se han hecho numerosos experimentos, vimos que se ha producido un aumento alarmante del cáncer de piel y del número de melanomas malignos.
El hombre de neandertal tenía una morfología que no era tan alejada de la nuestra y contrariamente a lo que pensamos durante tiempo no estaba cubierto de pelos. Hemos demostrado mediante análisis genéticos que los individuos eran de piel clara y potencialmente con ojos azules o claros. El neandertal era un cazador y necesitaba facultades visuales muy importantes como para apuntar mejor a sus presas y cazar correctamente.
Sabemos que en Europa hubo un agujero en la capa de ozono entre los años 35 mil y 40 mil gracias a los datos obtenidos de cálculos y análisis sobre rocas de la zona, en particular las rocas volcánicas en las que se acumulan diminutas partículas magnéticas después de que la lava se enfriase sobre ellas.
No sabemos si en otros lugares hubo más extinciones, hemos calculado que como quiera que sea el campo magnético, bipolar o multipolar, la disminución de la capa de ozono será en latitudes elevadas, entre 45 y 90 grados norte o sur.
El hombre de neandertal empezó a desaparecer hace unos 40 mil años, su población disminuyó y suponemos que hubo reagrupamientos en el sur de España, en los alrededores de Gibraltar y habrían desaparecido hace 32 mil años. Suponemos que la desaparición se hizo en dos etapas, primero en Europa occidental y finalmente los últimos en Gibraltar. El campo magnético tuvo esas características especiales durante todos esos años.
Pensamos que el hombre moderno cohabitó con el Neandertal en las mismas áreas geográficas que éste, pero fue más resistente al campo magnético y no toda la población fue afectada.
No hemos podido encontrar una correlación directa entre la desaparición de los insectos y la inversión del campo magnético. Dicho esto, hay extinciones masivas que se producen en fechas cercanas, la duda sigue en curso y muchos investigadores estudian sobre este problema.
En cuanto a los homínidos, se encontraban principalmente en África, en una latitud demasiado baja y los grandes monos no fueron afectados ya que estaban recubiertos de pelo.
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http://europa-soberana.blogia.com/2011/071607-el-rayo-de-dios-y-el-rayo-del-diablo-i-8213-bioelectricidad-y-magnetismo-astral.php
En la segunda parte de este artículo veremos el ascenso de la contaminación electromagnética y cómo afecta a la salud humana y al equilibrio del planeta.
Si el cuerpo humano es como un circuito surcado por corrientes eléctricas, ¿dónde y cómo se almacena la energía absorbida de la atmósfera a través de la respiración, los ojos y la piel? Como en una batería, la bioenergía se guarda en los electrolitos de los fluidos vitales, asociados al bajo vientre, nuestro "polo sur" negativo. Los electrolitos (conductores eléctricos en los que la corriente se transmite por iones en lugar de por electrones), se almacenan en estos fluidos hasta que son liberados en forma de impulsos nerviosos, a instancias del cerebro. Esto explica la importancia que dan las religiones orientales al cultivo y conservación de "esencias" del organismo, especialmente del semen.
La serpiente del cielo. El relámpago es la manifestación más obvia y puntual de la interacción electromagnética natural entre la Tierra y el cielo. También se da cuando las erupciones volcánicas o los incendios forestales lanzan grandes cantidades de partículas ionizadas al aire. Los pueblos indoeuropeos lo relacionaban con dioses masculinos de la atmósfera, como Thor, Zeus, Júpiter, Perun o Indra. Algunos consideran que las primeras formas de vida surgieron cuando cayeron rayos sobre el mar, ionizando el agua, transmitiéndole energía y separando lo ácido de lo alcalino.
Las investigaciones de von Reichenbach y Wilhelm Reich
A mediados del Siglo XIX, el barón alemán Dr. Karl Ludwig von Reichenbach dedicó tres décadas a la investigación de campos magnéticos. Von Reichenbach, un verdadero superdotado y genio de su tiempo, respetado químico, geólogo, metalurgo, naturalista, filósofo y miembro de la Academia Prusiana de Ciencias, había descubierto varios productos químicos derivados del alquitrán y económicamente importantes, contribuyendo enormemente a la industria química de su país, que tanto influyó en el impresionante boom alemán. Sin embargo, sus aportes más notables iban a venir por su interés en profundizar en una teoría de Galileo, según la cual la Tierra estaba magnéticamente conectada a una fuerza central universal en el espacio exterior. Reichenbach, metalurgo experimentado, consideraba que esto se debía al hierro del núcleo terrestre.
En 1839, se retiró del mundo industrial y comenzó una investigación de las patologías del sistema nervioso humano, concluyendo que estaban en buena medida influenciadas por la Luna. Influenciado por la obra de Mesmer, postuló que el sistema nervioso humano era susceptible a los entornos magnéticos, pero sus investigaciones acabaron llevándole mucho más lejos. En todo imán detectó, tras pasar tiempo a oscuras para sensibilizar los ojos, un brillo rojo en su polo sur o negativo, y un brillo azul en su polo norte o positivo, y acabó dando con la existencia de una fuerza universal que fluía entre estos dos polos, que impregnaba a todo ser vivo y que se manifestaba como una combinación de electricidad, magnetismo, calor y finalmente luz. A esta energía la llamó "fuerza ódica" u Od (curiosamente, ése es el nombre que daban los antiguos escandinavos a la energía que inspiraba a los bersekers o guerreros poseídos). Von Reichenbach expuso con detalle su teoría en un largo artículo titulado "Investigaciones sobre magnetismo, electricidad, calor y luz en relación a las fuerzas vitales", que apareció en un número especial de un prestigioso jornal científico, "Annalen der Chemie und Physik". Entre otras cosas, dijo que el Odtenía un flujo negativo y positivo, un lado oscuro y otro luminoso, y que los individuos podían emanarlo voluntariamente de las manos, la boca y la frente.

Barón Dr. Karl Ludwig von Reichenbach (1788-1869).
Otro caso que confirmó la misma idea, vendría al siglo siguiente, de la mano de un judío austriaco (aunque no fue educado en el judaísmo y él mismo no se consideraba judío), el Dr. Wilhelm Reich. Como Freud y Karl G. Jung en un comienzo, Reich perteneció al círculo de psicoanálisis freudiano de Vienna. Acabaría rompiendo con el círculo, pero nunca llegaría a desprenderse de su obsesión freudiana con la sexualidad como causa subyacente de todos los trastornos psicológicos. Tras haber coqueteado con el marxismo, y tras ser rechazado por los freudianos, sería rechazado también por los nazis. Las extravagantes teorías de Reich (quien en su afán de "disparar la energía sexual" consideraba que todo el mundo estaba "sexualmente reprimido" y propugnaba cosas como la sexualidad adolescente, la extensión de los anticonceptivos, la emancipación de la mujer y el aborto) no cuajaron en la sociedad nazi, que defendía la familia a ultranza y que atacó su artículo "La lucha sexual de la juventud". En Oslo también sería rechazado, y en EEUU fue condenado a dos años de prisión. Varias toneladas de sus publicaciones fueron quemadas a instancias de la FDA (Food and Drug Administration, poderoso organismo que domina la industria alimentaria y sanitaria) en 1956, en un inaudito acto de censura, quizás el más notable de toda la historia americana.
Reich declaraba haber descubierto el "orgón", una fuerza que él describía como omnipresente, azul, y responsable del clima, la gravedad, la formación de las galaxias y la expresión biológica de las emociones y la sexualidad, especialmente durante el orgasmo. Según su teoría, expuesta en "La biopatía del cáncer", el cuerpo humano recibía el orgón del Sol y la atmósfera. Su invención de acumuladores de orgón atmosférico en 1940 y sus declaraciones de poder curar el cáncer con ellos, supuestamente fueron la causa de que la industria sanitaria americana le censurase. Reich moriría en la cárcel en 1957, unos días antes de pedir libertad condicional.
El efecto Kirlian
La cámara Kirlian toma su nombre de un matrimonio ruso, Semyon Davidovich Kirlian y su mujer Valentina, que la inventaron accidentalmente en 1939, mientras experimentaban en el laboratorio del Hospital de Alma-Ata (Kazajstán) con campos electromagnéticos de alto voltaje. De forma parecida al Dr. William Kilner en 1911, descubrieron que aplicando un campo electromagnético entre el objeto a fotografiar y el papel fotosensible, quedaba plasmada una especie de aureola de energía. El régimen soviético (que a pesar de su materialismo cientifista siempre concedió importancia a los asuntos "paranormales", las medicinas tradicionales y la curación de enfermedades por ayunos y dietas) se interesó por este descubrimiento y financió las investigaciones del matrimonio.
Durante los años 60, junto con el Dr. Inyushin (Universidad de Kazajstán) y el Dr. Grishchenko (Universidad de Moscú), el matrimonio Kirlian ayudó a dar forma a la teoría de una sustancia biológica sutil a la que los soviéticos llamaron en 1967 "energía bioplásmica", bioplasmática, plasma biológico o plasma cósmico. Llegaron a la conclusión de que este "halo" de energía era una especie de flujo movedizo y radiante compuesto de electrones, protones e iones libres, y que podía considerarse un "quinto estado de la materia" (por encima de sólido, líquido, gas y plasma), dentro del cual el equilibrio entre partículas de carga positiva y negativa es relativamente estable. Cuando el equilibrio se trastorna, aparecen las enfermedades tanto psicológicas como físicas.
La efluviografía Kirlian no es una patraña pseudocientífica ni un fenómeno paranormal, sino un sistema electrográfico probadamente real, capaz de plasmar lo que se conoce en física como efecto corona (también llamado descarga de corona) de objetos tanto vivos como inanimados. Arriba, la contraposición entre el "aura" de un champiñón cultivado por métodos orgánicos y uno cultivado por métodos comerciales de producción en masa. Las raíces son visibles aunque se hayan arrancado, lo mismo pasa en el caso de miembros humanos mutilados: el aura de la pierna, el dedo o la mano, permanece tras su amputación. Las investigaciones están actualmente a cargo del Dr. Konstantin Korotkov, de la Universidad de San Petersburgo.
Que el método Kirlian "funciona" es algo aceptado. Donde sí hay polémica es en la naturaleza del campo energético fotografiado, así como en las diversas aplicaciones que esta fotografía podría tener. Sus partidarios afirman que se puede utilizar para conocer el estado de ánimo de una persona, para diagnosticar y hasta anticipar enfermedades, para saber si se miente, etc. Los certeros juicios de las personas con sensibilidad "psíquica" supuestamente vendrían dados por su capacidad para ver el aura humana, y por tanto para comprender directamente la esencia de un individuo, ya que hasta ahora es fácil actuar, fingir y mentir, pero nuestro campo electromagnético es infalsificable.
Actualmente las investigaciones al respecto están a cargo del físico Dr. Konstantin G. Korotkov, de la Universidad de San Petersburgo. Korotkov posee las patentes de 12 invenciones del campo de la biofísica, ha publicado más de 70 estudios en publicaciones científicas importantes, sus conferencias lo han llevado a 24 países y además es un avezado montañero con dos décadas de experiencia. Korotkov ha perfeccionado la técnica Kirlian con un invento suyo, el GDV (Gas Discharge Visualizations), otra cámara de bioelectrografía con la que se puede analizar y monitorizar muy pormenorizadamente los campos electromagnéticos vivos para conocer la salud de órganos, las características psicológicas de un individuo, el estado anímico y otros factores. En la Federación Rusa esta técnica está totalmente aceptada por el Ministerio de Salud, y el GDV catalogado como instrumento médico. En el mundo más occidental, en cambio, la sanidad está en manos de poderosas megacorporaciones privadas para las cuales las enfermedades son un enorme negocio, con lo cual una población totalmente sana sería la ruina para ellos. Aunque se dan conferencias y se empieza tímidamente a introducir esta nueva rama científica, el progreso en Occidente es más lento, y seguirá siéndolo hasta que el obsoleto sistema económico cleptocrático, usurero y supra-estatal sea cambiado.
El Neandertal y el campo magnético de la Tierra
El geofísico Jean Pierre Valet habla sobre la posible relación entre la desaparición del Neandertal con un fenómeno que afecta al campo magnético de la Tierra:
Hemos propuesto muchos escenarios para explicar la desaparición de los neandertales y ninguno de ellos es muy convincente actualmente. Hay una cosa que nadie ha notado y es que en el momento de la desaparición del hombre de neandertal que se produjo más o menos entre 40 mil o 35 mil años antes de nuestra era, el campo magnético de la tierra ha tenido una característica muy peculiar, su intensidad era muy débil y su dirección ha evolucionado considerablemente. Voy a explicar un poco de qué se trata. Cuando se coge una brújula actualmente, ésta va a apuntar hacia el polo norte magnético, que está muy cerca del polo norte geográfico, pero hace 40 mil años el polo norte magnético se encontraba cerca del polo sur geográfico. Se produjo lo que llamamos una inversión. Es probablemente lo que ocurrió durante el "evento Laschamp", que es cuando hace 35 mil años el campo magnético se hizo muy débil y dio lugar a una inversión.
Son fenómenos que ocurren con frecuencia a lo largo de la historia de la Tierra, la última inversión se produjo hace 780.000 años pero también hay eventos mucho más rápidos durante los cuales el campo se desestabiliza durante un corto periodo para después volver a la polaridad inicial. Esto es justo lo que sucedió hace 40 mil años. Durante este periodo el campo se debilitó y permitió la entrada de radiación cósmica ya que la protección magnética del planeta estaba alterada. Debido a esto, muchas partículas provenientes del espacio van a alcanzar las capas bajas de la atmósfera y desencadenar una avalancha de reacciones químicas muy concentradas que van a atacar la capa de ozono destruyéndola parcialmente, en especial en la zona cercana a los polos. Ahora tenemos únicamente dos polos magnéticos pero durante el evento Laschamp sabemos que pudo tener muchos más. Debido a esta multipolaridad los ataques a la capa de ozono fueron más significativos.
La capa de ozono nos protege de los rayos ultravioletas, especialmente de los B (UV-B), que son los que dañan la piel, y cuando la capa de ozono es afectada penetran más rayos ultravioletas. Actualmente observamos esto en el sur de Chile. En la ciudad de Punta Arenas, donde se han hecho numerosos experimentos, vimos que se ha producido un aumento alarmante del cáncer de piel y del número de melanomas malignos.
El hombre de neandertal tenía una morfología que no era tan alejada de la nuestra y contrariamente a lo que pensamos durante tiempo no estaba cubierto de pelos. Hemos demostrado mediante análisis genéticos que los individuos eran de piel clara y potencialmente con ojos azules o claros. El neandertal era un cazador y necesitaba facultades visuales muy importantes como para apuntar mejor a sus presas y cazar correctamente.
Sabemos que en Europa hubo un agujero en la capa de ozono entre los años 35 mil y 40 mil gracias a los datos obtenidos de cálculos y análisis sobre rocas de la zona, en particular las rocas volcánicas en las que se acumulan diminutas partículas magnéticas después de que la lava se enfriase sobre ellas.
No sabemos si en otros lugares hubo más extinciones, hemos calculado que como quiera que sea el campo magnético, bipolar o multipolar, la disminución de la capa de ozono será en latitudes elevadas, entre 45 y 90 grados norte o sur.
El hombre de neandertal empezó a desaparecer hace unos 40 mil años, su población disminuyó y suponemos que hubo reagrupamientos en el sur de España, en los alrededores de Gibraltar y habrían desaparecido hace 32 mil años. Suponemos que la desaparición se hizo en dos etapas, primero en Europa occidental y finalmente los últimos en Gibraltar. El campo magnético tuvo esas características especiales durante todos esos años.
Pensamos que el hombre moderno cohabitó con el Neandertal en las mismas áreas geográficas que éste, pero fue más resistente al campo magnético y no toda la población fue afectada.
No hemos podido encontrar una correlación directa entre la desaparición de los insectos y la inversión del campo magnético. Dicho esto, hay extinciones masivas que se producen en fechas cercanas, la duda sigue en curso y muchos investigadores estudian sobre este problema.
En cuanto a los homínidos, se encontraban principalmente en África, en una latitud demasiado baja y los grandes monos no fueron afectados ya que estaban recubiertos de pelo.
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http://europa-soberana.blogia.com/2011/071607-el-rayo-de-dios-y-el-rayo-del-diablo-i-8213-bioelectricidad-y-magnetismo-astral.php
En la segunda parte de este artículo veremos el ascenso de la contaminación electromagnética y cómo afecta a la salud humana y al equilibrio del planeta.
Que la incidencia del cáncer va en aumento es un hecho indiscutible. Una de cada tres personas lo desarrollará, en sus múltiples variantes, a lo largo de su vida. Hecho agravado por la gigantesca contaminacion, a todos los niveles, que padecemos y soportamos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con su comité de expertos ha mostrado su preocupación por lo que ellos mismos consideran una epidemia y actualmente desarrollan una estrategia mundial para combatir el cáncer. Esta iniciativa busca disminuir los casos de cáncer evitables por medio de la reducción de factores de riesgo como las dietas poco sanas, el consumo de tabaco o alcohol, el sedentarismo y la exposición a agentes infecciosos.

La Asociación Alicantina para el Estudio de las Intolerancias Alimentarias y Ambientales, como viene siendo habitual en todas sus intervenciones, quiere poner de manifiesto un hecho fundamental y constante en la génesis de numerosos procesos tumorales, aparte de los factores oficialmente expuestos, como es la contaminación química, alertando de esa falsa sensación que muchos ciudadanos mantienen pensando en ella como si de algo ajeno a nuestros hogares y centros de trabajo se tratase. No es así, nada más lejos de la realidad y es por este motivo que solicita y demanda que desde la Atención Primaria de nuestro Sistema de Salud se inicie y se progrese en la lucha contra el cáncer poniendo más esfuerzo en reducir la exposición humana a químicos dañinos. Y esto debe pasar, en primera instancia, por la capacitación en Medicina Ambiental de médicos y demás sanitarios extendiendo a la población las oportunas recomendaciones de prevención que en esta materia se deben dar.
Si damos por buena la aseveración de que somos lo que comemos, lo que respiramos y lo que bebemos y aceptamos las modificaciones genéticas que se producen atendiendo a la influencia que sobre ellas ejercen los cambios que el medio ambiente acumula, tendremos que aceptar, finalmente, que nuestra genética esta siendo modificada de forma perversa por determinados factores ambientales que no están tan alejados de nuestra realidad cotidiana.
Numerosos son los estudios e investigaciones que demuestran la asociación de determinados factores ambientales con la aparición de determinados cánceres. Por poner algún ejemplo, científicos de la Universidad de Liverpool, Inglaterra, descubrieron que los químicos que se encuentran en determinados productos de uso cotidiano como detergentes, insecticidas, plagicidas e incluso en productos derivados de la leche, juegan un papel más importante como causante de cáncer de lo que anteriormente se creía.
Sustancias como los organoclorados se encuentran en plásticos y pesticidas y la mínima exposición a ellos es suficiente para ser considerada un factor causante de cáncer de mama. El Reporte de Estado de Evidencia del 2006, publicado por el Breast Fund and Breast Cancer Action concluía que la exposición determinadas radiaciones o a químicos sintéticos aumenta el riesgo de padecerlo. Igual resumen se efectúa en el nuevo estudio de la Universidad de Liverpool, publicado en el Journal of Nutritional and Environmental Medicine. Según dichos expertos los químicos se transmiten a los humanos por medio de la ingestión de alimentos y en bebés por medio de la leche materna. También se reafirman en la posibilidad de que estos químicos afecten el desarrollo físico intrauterino del bebé además de hacerlos más propensos a padecer cáncer en alguna etapa posterior de sus vidas. En sus investigaciones han llegado a demostrar que los niños con una exposición frecuente a insecticidas, champús y lociones repelentes indicadas como pediculicidas (utilizadas para combatir piojos) tienen el doble de posibilidades de desarrollar leucemia durante su etapa de crecimiento. Hecho, por otra parte, que también fue evidenciado por el INSERM (Instituto Nacional de Estudios Médicos de Francia) en una investigación sobre niños demostrando que el riesgo de desarrollar leucemia aguda es el doble en aquellos niños cuyas madres utilizaron insecticidas y productos de jardinería (ambos a base de Carbamatos o bromatos) durante y después del embarazo. Un par de ejemplos de los que posteriormente iremos desarrollando teniendo como objetivo que la información al ciudadano es fundamental para mantener una buena salud y prevenir patologías de toda índole, de las que las cancerosas son su expresión mas cruel y extendida si tenemos en cuenta que es la segunda causa de muerte por enfermedad crónica y mata a 7 millones de personas cada año alrededor del mundo. Se calcula que en 15 años, esta cifra aumentará en un 50 por ciento, lo que se traduce a 10 millones de muertes anuales para el 2020.
La AAEIAA, en su afán por difundir estos problemas, considera que la población debe tomar conciencia de estos hechos medioambientales y de lo que representan para su salud. Por ese motivo considera que todas aquellas publicaciones que puedan servir para tales fines serán bienvenidas. Es el caso del libro, cuya imagen ilustra esta entrada , de próxima aparición, de titulo LA EPIDEMIA QUÍMICA, y cuyo autor Carlos de Prada, se merece todo nuestro respeto. Agradecemos su magnifica labor en pro de una sociedad más informada y preparada.
AAEIAA
Para mas información…http://carlosdeprada.wordpress.com/
http://aaeiaa.wordpress.com/2012/05/04/epidemia-quimica-y-cancer/

